EFE/Reprodução Instagram @lybethras

Brasil apuesta por la moda sostenible ante un mercado global de 10.600 millones de dólares

Enlace copiado

São Paulo (EFE).- Brasil apuesta por la moda sostenible para conquistar compradores internacionales en un mercado valorado en 10.600 millones de dólares en 2026 y que promete crecer impulsado por la demanda de materiales ecológicos, productos duraderos y procesos de producción más transparentes.

Según un estudio de la consultora Mordor Intelligence, el mercado mundial de ropa sostenible alcanzará los 17.220 millones de dólares en 2032, con una tasa de crecimiento anual del 8,6 % entre 2027 y ese año.

Banner WhatsApp

América del Norte concentra el 32,7 % del negocio mundial, mientras que Asia-Pacífico presenta las mayores perspectivas de expansión, con un crecimiento anual previsto del 9,5 %. La moda de baño, uno de los segmentos en los que Brasil tiene una importante tradición, podría crecer un 9,4 % anual hasta 2032.

Ante ese escenario, el país sudamericano busca transformar su biodiversidad, creatividad y conocimientos artesanales en ventajas competitivas para ampliar la presencia de sus marcas en los mercados internacionales.

«Tenemos una oportunidad concreta de situar a Brasil a la vanguardia de una moda más consciente», afirmó la directora de Negocios de la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones (ApexBrasil), Maria Paula Velloso, en un comunicado.

Según la directiva, la sostenibilidad, la creatividad y la innovación pueden convertirse en elementos de valor agregado y competitividad para las empresas brasileñas, especialmente en mercados que prestan creciente atención al origen de las materias primas y al impacto ambiental de la producción.

De los recursos naturales al mercado internacional

La apuesta brasileña se apoya en una industria que combina producción textil, diseño contemporáneo y técnicas tradicionales, como bordados, encajes, tintes vegetales y tejidos elaborados manualmente.

Según la Asociación Brasileña de Estilistas (ABEST), alrededor del 40 % de las cerca de 180 marcas participantes en Fashion Label Brasil, programa de internacionalización desarrollado junto con ApexBrasil, adoptan prácticas sostenibles o ecológicas.

Las exportaciones brasileñas de prendas de vestir, que incluyen tanto productos convencionales como sostenibles, sumaron 154,4 millones de dólares entre enero y septiembre de 2026, un crecimiento interanual del 5,2 %, según un análisis de EFE con datos oficiales del sistema Comex Stat.

Paraguay fue el principal comprador de ropa brasileña, con 52,1 millones de dólares, seguido de Uruguay (28,2 millones) y Estados Unidos (13,6 millones). Sin embargo, las estadísticas aduaneras no permiten determinar qué proporción de esas ventas corresponde específicamente a prendas sostenibles.

Para avanzar en su internacionalización, las empresas brasileñas buscan desarrollar productos que combinen materias primas de menor impacto ambiental, innovación tecnológica y conocimientos de comunidades productoras.

Un ejemplo es Natural Cotton Color, que trabaja con algodón orgánico naturalmente coloreado, cultivado en el semiárido brasileño y que no necesita procesos industriales de teñido para obtener sus colores originales.

La empresa desarrolló junto con Texpar y The LYCRA Company dos nuevos tejidos que combinan ese algodón con un hilo elástico de contenido bioderivado del 70 %, utilizado en propuestas de moda de baño de la marca Celeste.

Otras firmas apuestan por la economía circular, como Proposta Verde, que incorporó unos 200 kilos de excedentes textiles industriales a una colección, mientras que Lybethras utiliza tejidos biodegradables y técnicas artesanales.

Sostenibilidad para competir

Estas iniciativas forman parte de una estrategia de promoción internacional impulsada por ApexBrasil, que en 2026 llevó empresas brasileñas a plataformas comerciales como Première Vision, en París, y organizó el Brazilian Sustainable Fashion in Milan, con diez marcas lideradas por mujeres.

Las participantes en esta última iniciativa fueron seleccionadas mediante criterios relacionados con prácticas ambientales, sociales y económicas, además de diseño e innovación, y participaron en un desfile y encuentros comerciales con compradores internacionales.

La superintendente de Marketing y Negocios de la Asociación Brasileña de la Industria Textil y de Confección (Abit), Lilian Kaddissi, explicó en un comunicado que el objetivo era seleccionar empresas realmente comprometidas con la sostenibilidad, más allá de utilizarla como argumento de promoción.

El desafío adquiere relevancia ante las exigencias internacionales de trazabilidad, certificaciones y transparencia ambiental, especialmente en Europa, donde las nuevas regulaciones buscan ampliar la durabilidad y reciclabilidad de los productos textiles.

Según Mordor Intelligence, el crecimiento del mercado también enfrenta obstáculos como el mayor coste de las materias primas sostenibles, la falta de estándares comunes y la desconfianza de los consumidores hacia afirmaciones ambientales que no pueden comprobarse.

Para Brasil, el reto será convertir sus recursos naturales, conocimientos tradicionales y nuevas tecnologías en una oferta capaz de cumplir esas exigencias y competir en un mercado internacional que abre oportunidades a las empresas con propuestas diferenciadas. EFE