Barcelona (EFE). La Cambra de Comerç de Barcelona denuncia que el actual Plan de Rodalies acumula un retraso de unos 1.000 millones en el volumen de adjudicaciones previstas y de unos 800 millones en materia ejecución, y por ello ha reclamado ejecutar 1.000 millones al año de media entre 2026 y 2030 para recuperar el tiempo perdido.
En rueda de prensa, la Cambra ha presentado un informe sobre la situación actual de Rodalies y ha urgido a poner en marcha un «cambio de gobernanza» en la gestión de este servicio, de forma que, tanto la Generalitat como la sociedad civil, puedan tener un papel «más efectivo» en la gestión de Rodalies.

La directora de infraestructuras de la Cambra, Alícia Casart, ha denunciado que, al cierre de 2025, se han ejecutado solo 2.666 millones de euros en la primera parte del plan de Rodalies, es decir, entre 2020 y 2025, frente a los 3.462 millones que se deberían haber alcanzado.
En cuanto a la adjudicación, la Cambra asegura que, de los 5.182 millones que se deberían haber adjudicado hasta 2025, solo se han adjudicado un total de 4.199 millones.
Problemas de planificación y de prioridades
«Alguna cosa se ha hecho mal en la planificación inicial» y también «hay un problema de orden de prioridades», ha subrayado Casart.
En esta línea, el vicepresidente tercero de la Cambra, Miquel Martí, ha reclamado «doblar» el ritmo de ejecución en Rodalies de unos 500 a unos 1.000 millones anuales hasta 2030.
Martí ha reclamado tanto al ministerio de Transportes, como a Adif y a Renfe que resuelvan de manera «rápida» las carencias de Rodalies y que se garantice tanto la movilidad como la seguridad de la red.
En esta línea, ha alertado de que, si no se ejecutan estas inversiones de forma rápida, habrá un efecto sobre la economía catalana.
La Cambra no está sorprendida por las carencias en la red de Rodalies, aunque sí por la «magnitud de los problemas aflorados estos días.
Más allá de un estudio exhaustivo sobre el estado de la red de Rodalies, la Cambra pide que se aplique el sistema de «subsidiariedad» y que la Generalitat pueda gestionar Rodalies siguiendo un modelo parecido al del Puerto de Barcelona, que goza de bastante margen de maniobra a pesar de estar integrado en Puertos del Estado.
Por otra parte, la Cambra considera que el accidente mortal de Gelida ha marcado un «punto de inflexión» en Rodalies, por los problemas estructurales que ha puesto de manifiesto.
Una infraestructura «degradada»
Casart ha dicho que se ha manifestado «de golpe» la evidencia de que la infraestructura está en su conjunto «degradada», al ser incapaz de afrontar un episodio de borrasca.
«No hay por donde coger la red de Rodalies», ha dicho Casart, que ha reclamado que ahora la prioridad sea restablecer la circulación de los trenes y ejecutar la inversión con la mayor celeridad posible.

En particular, ha criticado el retraso en afrontar las grietas que presenta el túnel de Rubí, algo que «no se ha licitado hasta el pasado agosto» a pesar de que se conocían esos problemas «antes de la redacción del plan de Rodalies».
La Cambra ha recordado que ese túnel, también afectado por esta crisis ferroviaria, es clave para garantizar que el tráfico de mercancías internacional llegue y salga del Puerto de Barcelona.
Ejecución de la mitad del mantenimiento
Por otra parte, la Cambra también ha denunciado que, del programa de reposición de activos previsto en el plan de Rodalies, se han ejecutado apenas 530 millones sobre un total de 1.018 millones previstos, y ha recordado que la partida de mantenimiento se ha elevado ahora hasta los 2.243 millones.
En total, la Cambra asegura que la inversión a ejecutar hasta el año 2030 se eleva hasta los 5.371 millones, por lo que se tendrán que ejecutar más de 1.000 millones de euros de media entre 2026 y 2030.

Ante la actual situación, Casart ha animado a ejecutar con mayor ritmo y logrando que «no queden licitaciones vacías», y ha lamentado la baja ejecución de los presupuestos de la administración del Estado.
«Es el momento de la verdad para recuperar ritmo, coger velocidad de crucero y hacer las cosas bien», ha añadido, y ha pedido que los planes de contingencia que se hagan ahora no repitan errores del pasado. EFE