Madrid (EFE).- Las administraciones públicas españolas, sin tener en cuenta las entidades locales, acumularon un déficit de 13.439 millones de euros en los dos primeros meses del año, una cifra un 12,5 % inferior a la del mismo periodo de 2025 y que equivale al 0,76 % del PIB.
El Ministerio de Hacienda ha publicado este jueves los datos de ejecución presupuestaria de febrero, que muestran una reducción del déficit gracias tanto a la buena marcha de la recaudación, que crece un 8,5 %, como al menor gasto asociado a la dana -37 millones, frente a los 1.779 millones del mismo periodo de 2025-.
Como es habitual, la administración central era el subsector con un mayor déficit -14.526 millones, un 0,83 % del PIB- tras incrementarlo en un 0,4 % debido al aumento del gasto en transferencias a otras administraciones, intereses de la deuda y remuneración de asalariados.
Las comunidades autónomas, en cambio, redujeron su déficit en un 32 %, hasta 2.234 millones (0,13 % del PIB), gracias al aumento de los ingresos derivados tanto del incremento de la recaudación tributaria como a las mayores transferencias recibidas del Estado.

Solo cuatro regiones cerraron febrero con superávit: Navarra (0,4 % de su PIB), País Vasco (0,1 % de su PIB), Asturias (0,08 % de su PIB) y Castilla y León (0,02 % de su PIB).
La Seguridad Social, por su parte, obtuvo un superávit de 3.321 millones, un 38,4 % más y un 0,19 % del PIB, gracias al aumento de los ingresos por cotizaciones sociales.
El déficit estatal aumenta un 32 % en el primer trimestre
Hacienda también ha avanzado la ejecución presupuestaria del Estado del primer trimestre, que se saldó con un déficit de 3.944 millones, un 32,1 % superior al del mismo periodo de 2025 y equivalente al 0,22 % del PIB, por el aumento de los gastos.
En estos tres meses el Estado contabilizó unos gastos de 76.101 millones de euros, un 5,6 % más, debido al mayor coste de la remuneración de asalariados (que crece un 6,8 % tras las subidas retributivas) e intereses de la deuda (4,6 %), así como a las mayores transferencias a comunidades autónomas y ayuntamientos.
Los ingresos, por su parte, ascendieron a 72.157 millones, un 4,4 % más, impulsados por el crecimiento de la recaudación tributaria, del 5,4 %, debido en parte a los 543 millones del primer pago fraccionado del impuesto a la banca, que el pasado ejercicio se registró en junio.
Por lo que respecta a los grandes impuestos, el IRPF recaudó un 4,3 % más y el IVA, un 4,9 % más -con algunos días de impacto de la bajada para productos energéticos-, mientras que el impuesto de sociedades ingresó un 7,6 % menos.
En el primer trimestre el Estado registró un superávit primario -descontando los intereses de la deuda- de 4.015 millones, un 13,2 % inferior al de 2025 y equivalente al 0,23 % del PIB.









