Washington (EFE).- Varios de los principales aeropuertos de EE.UU., como Nueva Orleans o Houston, registran largas filas y retrasos de varias horas en los controles de pasajeros como consecuencia del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que ya supera los 20 días de paralización sin acuerdo en el Congreso.
Las demoras, que comenzaron a agravarse el fin de semana y se mantienen este lunes, coinciden con el inicio de la ajetreada temporada de viajes durante las vacaciones de primavera, una situación que podría agravarse en los próximos días mientras los empleados de seguridad en las terminales aéreas continúen sin recibir sus salarios.
Entre los más afectados están el Aeropuerto William P. Hobby de Houston (Texas), donde filas de pasajeros llenaban las salas de espera, las escaleras y la zona de recogida de equipaje, y el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong, en Nueva Orleans (Luisiana), con líneas que llegaban al parking, según publicaciones en redes sociales.

«Se recomienda a los pasajeros que lleguen al menos tres horas antes de su salida programada para tener tiempo suficiente para pasar el control de seguridad. Los tiempos de espera podrían ser de hasta dos horas. Los retrasos podrían continuar durante el resto de la semana», advirtió hoy en X el aeropuerto de Nueva Orleans.
Please plan to arrive to the Airport 3 hours early if you have travel scheduled on Monday. pic.twitter.com/nrNNwNl1wo
— New Orleans Airport (@flyneworleans) March 9, 2026
Cierre del Departamento de Seguridad, la nueva disputa partidista
El cierre parcial del DHS comenzó el pasado 14 de febrero por la falta de acuerdo entre demócratas y republicanos sobre determinados cambios en la política migratoria del presidente estadounidense, Donald Trump, tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales en las protestas contra las redadas de inmigración en Minesota.
Los demócratas exigen como condición para financiar el DHS que los agentes de inmigración usen cámaras corporales en las operaciones, que no puedan actuar con la cara cubierta, que tengan que identificarse y que sean necesarias órdenes judiciales para registros en propiedades privadas y detenciones.
Las negociaciones con los republicanos y la Casa Blanca siguen abiertas sin que hasta el momento se haya concretado ningún acuerdo, por lo que los fondos para la entidad siguen congelados.

Los aeropuertos de EE.UU., afectados por la falta de acuerdo
Entre los departamentos más afectados se encuentra la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), cuyos empleados están obligados a presentarse a trabajar sin salario hasta que se cierre algún acuerdo.
Los trabajadores de TSA recibieron alrededor del 30 % de su salario en la nómina anterior, pero ya no cobrarán el próximo fin de semana, según The New York Times.
La Administración Trump acusa a los demócratas de forzar el cierre y dañar a los estadounidenses. «Su maniobra política obliga a los patriotas agentes de la TSA a trabajar sin paga, lo que genera dificultades económicas, ausencias y una grave escasez de personal. ¡Ya basta!», publicó este lunes el DHS en X.
El Senado votó la semana pasada un proyecto para financiar al DHS hasta final del año fiscal 2026, pero no salió adelante y el líder de los demócratas en la Cámara baja, Chuck Schumer, asegura que están “bastante lejos” de un acuerdo porque los republicanos no aceptan los cambios que han propuesto.