Madrid (EFE).- El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha llamado este martes a los sindicatos a sentarse a abordar el problema del absentismo en España y a buscar soluciones en el marco del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) porque en este asunto «no están siendo responsables».
Durante la clausura de la Asamblea de la patronal de las pymes Cepyme, se ha referido al problema que supone que cada día falten al trabajo por incapacidad temporal (IT) 1,4 millones de personas, generando un coste de 33.000 millones de euros, 17.000 millones de ellos asumidos por las empresas.
Ha dicho que los empresarios han cumplido el anterior AENC, que caducó en 2025, pero que «han echado en falta el absentismo», que era el último punto del acuerdo y que no se ha abordado con los sindicatos.
Llamamiento a los sindicatos
Por ello, ha llamado a CCOO y UGT a sentarse a negociar un nuevo AENC 2026-2029 y ha planteado soluciones como, por ejemplo, impulsar el papel de las mutuas en las pruebas diagnósticas.
También que se exima a las empresas de pagar la prestación por IT y las cotizaciones sociales del 4º al 15º día de baja, al tiempo que ha criticado «los permisos desbocados del Ministerio de Trabajo».
Ha sumado a sus críticas los incrementos del déficit y la deuda del Estado, así como la ausencia de presupuestos durante tres años consecutivos en «la primera empresa del país».
Diálogo social
Y ha puesto en valor el diálogo social -aquel que les llevó a pactar la reforma laboral, que después ha sido modificada en 61 ocasiones, dando lugar a una enorme «inseguridad jurídica»-, y que no ha existido en otros ámbitos, como en el intento del Ministerio de Trabajo de modificar el despido.
Un diálogo social «cada día más lejano, un monólogo social», ha dejado claro Garamendi, que ha cargado también contra la hiperregulación del Gobierno legislando vía real decreto y reglamento, y contra la elevada fiscalidad.
De Miguel pide políticas proporcionadas a las pymes
La presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, ha reclamado políticas proporcionadas a las pymes ante el exceso de burocracia, sobrecarga regulatoria, inseguridad jurídica, incremento de costes, falta de talento y, también, del absentismo.
«En las pymes impacta también desde el punto de vista organizacional. No hay vacantes, la única solución es el cierre», lamenta De Miguel, que pone de ejemplo una panadería, con una persona en el obrador y otra vendiendo el pan: «Si falta uno, el negocio no puede funcionar».
Para De Miguel, las microempresas son «las grandes olvidadas de las políticas públicas», por lo que ha reclamado un diálogo social real para que cuando se adoptan medidas se haga pensando en las pequeñas: «Think small first (piensa primero en pequueño)», ha asegurado.
«Hemos observado un deterioro del diálogo social», un elemento que, según la presidenta de Cepyme, «ha permitido afrontar a lo largo de la historia momentos difíciles, ha favorecido acuerdos, pero que solo funciona si existe una voluntad real de negociar, de escuchar, de construir consensos».
En los últimos años, ha lamentado, «ha habido situaciones que limitan la capacidad de escuchar y de llegar a acuerdos sin tener en cuenta a la pymes. El diálogo social no es aceptar cualquier medida».










