Barcelona (EFE).- El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha afirmado este lunes que «no hay ninguna duda» de que los tipos de interés van a tender al alza como consecuencia de la crisis en Oriente Medio, cuyo impacto sobre la inflación «ya es una certeza».
Gortázar ha subrayado durante un encuentro organizado por el diario Expansión que las expectativas de tipos de interés a dos, cinco y diez años «ya han subido», y también se ha notado el impacto en la deuda pública de los países y las primas de riesgo.
Los mercados contemplan tres subidas de tipos este año y la posibilidad de una cuarta, y «esta mañana cotizaba en el 100 % que la primera subida sea a final de abril», en la próxima reunión del Banco Central Europeo (BCE), ha señalado el consejero delegado de CaixaBank.
Las previsiones «evidentemente van a cambiar, y mucho, en función de cuáles sean las circunstancias sobre el terreno (en Oriente Medio), pero yo creo que el impacto sobre la inflación ya es una certeza», ha agregado.

En la «última gran ola de decisiones», los bancos centrales «se equivocaron, como muchos economistas, y estimaron que la inflación iba a ser transitoria», lo que les obligó a «reaccionar con mucha más fuerza y con unas subidas muy importantes», ha sostenido Gortázar, que ha llamado a que «ahora no caigan» en el mismo error.
Impacto negativo para la economía
Según el servicio de estudios de CaixaBank, cada subida de 10 dólares en el barril de petróleo durante 12 meses tiene un impacto de 15 puntos básicos en el avance del PIB, mientras que el mismo escenario en el gas resta diez puntos básicos.
Ante ese escenario, y pese a las medidas económicas anunciadas por el Gobierno, valoradas en 5.000 millones de euros, la crisis va a tener en conjunto «un efecto claramente negativo para la economía española», aunque su severidad dependerá de la evolución del conflicto.
Para las entidades financieras, la menor actividad en los mercados pude influir en un menor volumen de negocio a medio plazo, mientras que una posible subida de tipos puede «amortiguar» otros impactos negativos.
En caso de una crisis más larga, es importante vigilar por si se desarrollan dificultades «en términos de morosidad», un escenario que no entra dentro de las previsiones actuales y para el que España y la banca española partirían «de una base muy buena».
Gortázar ha señalado que todavía hay posibilidades de que veamos un escenario en el que se pueda «reconducir la situación» y que la economía española, ayudada por las «medidas de choque» del Gobierno, sufra solo «impactos moderados».
En ese contexto, ha subrayado que por ahora es «perfectamente posible» mantener los objetivos que se ha marcado la entidad a tres años, a pesar de que se han abierto nuevos escenarios de riesgo.