Hong Kong (EFE).- El Gobierno hongkonés prevé un efecto “limitado” sobre su economía tras la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles globales del 10 % a todas las importaciones, tras un fallo adverso del Tribunal Supremo del país.
El secretario de Servicios Financieros y del Tesoro hongkonés, Christopher Hui, afirmó este sábado que la estructura económica del centro financiero, fuertemente especializada en los servicios, reduce de forma significativa su exposición directa a las tensiones comerciales internacionales.
“Nuestra economía tiene fundamentos sólidos y el sector servicios representa una parte muy sustancial del PIB”, señaló Hui, quien subrayó que los episodios de incremento de los gravámenes “han tenido un impacto relativamente restringido” sobre la capacidad de resistencia del territorio frente a choques externos.
El responsable económico destacó, además, que la nueva medida estadounidense refuerza la percepción de Hong Kong como refugio seguro para los flujos de capital en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica y fragmentación comercial.
“Esto pone de relieve la estabilidad y la predictibilidad de nuestras políticas, lo que constituye una ventaja competitiva para atraer inversiones y mantenernos como un puerto seguro para el capital”, remarcó.