Aspecto de un edificio nuevo en construcción en Barcelona. EFE/Andreu Dalmau

La tensión en Oriente Medio puede subir hasta un 10 % los costes de construcción en España

Madrid (EFE).- La escalada del conflicto en Oriente Medio podría elevar hasta un 10 % los costes de construcción en España, reducir las compraventas de vivienda y la financiación y añadir más presión al mercado del alquiler, según un informe elaborado por la firma de valoración y consultoría Gloval.

En un escenario de tensión persistente, los costes de construcción podrían aumentar entre un 6 % y un 10 %, mientras que el principal riesgo para el sector no sería, en principio, una caída abrupta del valor residencial, sino una fase de menor liquidez, menor capacidad de compra y mayor presión sobre el alquiler, apunta la firma en un comunicado.

Nuevo repunte en materias primas, energía y transporte

El sector de la construcción llega a este nuevo episodio de incertidumbre tras varios años de fuerte tensión. En concreto, el coste de la obra nueva subió más del 32 % entre 2020 y 2025, por lo que un nuevo repunte en materias primas, energía y transporte podría trasladarse a los costes de promoción, ralentizar la obra nueva y repercutir en los valores finales, advierte la firma.

Desde Gloval se estima que, en un escenario de tensión contenida, los costes de construcción podrían repuntar entre un 3 % y un 6 %, mientras que en un escenario de tensión persistente ese incremento podría situarse entre el 6 % y el 10 %.

A ese efecto sobre la oferta se suma el impacto financiero. El informe de Gloval señala que cada subida de un punto porcentual del euríbor puede suponer aproximadamente 100 euros más al mes para una hipoteca media, una referencia que resume el posible traslado del conflicto al bolsillo de los hogares.

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Aspecto de un edificio nuevo en construcción en Barcelona. EFE/Andreu Dalmau

Según el análisis, un encarecimiento sostenido de la energía elevaría la inflación y limitaría el margen del Banco Central Europeo (BCE) para bajar tipos, con efectos directos sobre las hipotecas, el consumo y el acceso al crédito.

No prevé un ajuste abrupto de precios

Como consecuencia, el mercado residencial español entraría en una fase de mayor prudencia. El escenario central que plantea Gloval no es el de un ajuste abrupto del precio de la vivienda, sino el de menos compraventas, menos crédito y más presión sobre el alquiler, un mercado ya tensionado, especialmente en las grandes áreas urbanas.

En un contexto de escasez estructural de oferta y menor accesibilidad para los hogares, el riesgo más probable no es un desplome de precios, sino un escenario de «menos mercado y más coste».

Según afirma el presidente y consejero delegado de Gloval, Roberto Rey, el mercado residencial español ha demostrado en los últimos años una notable capacidad de resistencia, pero sigue muy expuesto a factores externos como la energía, la inflación o el coste de financiación.

Si la tensión geopolítica se prolonga, añade, no se espera un desplome del mercado, pero sí un entorno más exigente para promotores, compradores e inquilinos, con más presión sobre los costes, menor accesibilidad y una actividad más contenida.

Gloval subraya además que la vivienda está cada vez más conectada con la geopolítica global. Así, España registró en 2023 una dependencia energética del 68 % por lo que cualquier tensión sostenida en petróleo y gas puede filtrarse a promotores, compradores e inquilinos.

«El resultado más probable no sería un colapso del mercado residencial, sino una etapa más selectiva, más prudente y más exigente en términos de accesibilidad», insisten desde la firma.