Bilbao (EFE).- La Premio Nobel de la Paz en 1992 por su defensa de los derechos humanos y los pueblos indígenas, Rigoberta Menchú, pide a la juventud «tomar el relevo» en esa lucha para tratar de mejorar el mundo, que actúen contra las injusticias porque «el involucramiento ciudadano es más que urgente».
«Participen en política, no esperen a que les inviten», les ha dicho Menchú en una conferencia en la Universidad de Deusto, dentro de BBK Forum Social organizada por la fundación Fair Saturday.

Se ha mostrado optimista con el futuro de la humanidad por su confianza en la juventud. «Tienen herramientas, conocimiento y formación; úsenlas por favor» y «hagamos otro mundo en el que sus sueños sean viables», les ha animado.
Crítica a la inacción de la ONU y la UE
Ha reprochado que organismos internacionales como la ONU y la UE no actúen para tratar de frenar a países que han actuado contra el Derecho Internacional y los pactos alcanzados tras la segunda Guerra Mundial.
En concreto, ha lamentado que hayan «permitido que un presidente pueda ir a otro país, secuestrar a sus autoridades y poner otras».
Ha recordado que tras aquel conflicto mundial se fijaron normas y dictámenes del Derecho Internacional sobre asuntos como la «soberanía, la libre determinación y la autodeterminación» de los pueblos que «siguen vigentes» pero se deben «rearticular» para poder exigir su cumplimiento.
«Es ahí donde los ciudadanos tenemos que tener conciencia» y «ser guardianes de la dignidad y de la historia de nuestro país», ha reflexionado la líder indígena quiché y premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.
«Los países deben dialogar, mediar y buscar soluciones antes» de usar las armas y se ha preguntado «por qué tendrían almacenadas tantas armas si lo que nuestra humanidad necesita es vivir plenamente».
«El petróleo, el sagrado petróleo, también otros minerales que guarda en su seno nuestra Madre Tierra, es la fuente de todas las guerras y no van a cesar hasta que se seque», ha advertido.
Reformular dictámenes internacionales
Ante esa situación, se deben adoptar reformas legales por parte de los organismos internacionales. «Mientras no se hace, estamos ante una amenaza día a día», ha insistido.
También ha pedido a los jóvenes universitarios que la escuchaban que «hablen el idioma de su tierra y también que aprendan otros para que les abra la mente».
Además, les ha advertido del peligro de no confirmar la información que reciben y de dar por buenas noticias falsas que se difunden. «La mentira se convierte así en su día a día» y «destruye la esperanza», ha dicho.
Por ello, les ha aconsejado recibir conocimiento «interdisciplinar» para evitar que les engañen.
Por último, Menchú se ha manifestado profundamente preocupada «por el desmorono de la Madre Tierra», por la pérdida del equilibrio global de la biodiversidad. EFE








