São Paulo (EFE).- El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil anunció este miércoles que convocó en la víspera a un representante de la embajada en el país, en protesta por la retirada de las credenciales a un policía brasileño destacado en Miami.
En la reunión con el representante estadounidense, cuyo nombre no se aclara en una nota de la Cancillería, el Gobierno brasileño comunicó la retirada de las credenciales de un agente estadounidense destacado en Brasil, en medida de reciprocidad.
Lío diplomático
Previamente, el director general de la Policía Federal de Brasil, Andrei Rodrigues, dijo que la institución le retiró las credenciales a un agente de seguridad de Estados Unidos que operaba en Brasilia, como un acto de reciprocidad diplomática.
La medida responde a la decisión previa del Gobierno estadounidense de retirar la acreditación al agregado de seguridad de Brasil, Marcelo Ivo de Carvalho, quien actuaba en Miami como nexo con las autoridades de inmigración estadounidenses, explicó el jefe policial en una entrevista concedida a GloboNews.
«Y lo digo con mucho pesar. Me gustaría que nada de esto estuviese sucediendo. Y espero que podamos sentarnos en una mesa a dialogar, a conversar, y así poder continuar (las relaciones) con total regularidad», explicó Rodrigues tras comunicar la decisión.

Asimismo, el director general de la Policía dijo que no existió «ninguna expulsión de ningún funcionario brasileño», contradiciendo a las autoridades de EE.UU., que aseguraron que lo invitaron a marcharse del país.
En cambio, Rodrigues aseguró que Carvalho volvió a Brasil «por determinación suya» en razón de ese episodio, para que la Policía pueda «esclarecer» si existe un proceso formal del Gobierno de Donald Trump contra el funcionario.
Luego de que le retiraran las credenciales, «entendí que sería más prudente convocarlo para que vuelva a Brasil», aunque aclaró que el funcionario sigue estando acreditado en la agencia de Estados Unidos y su misión allí permanece vigente.
Contradicción entre Brasil y EE.UU.
A pesar de los dichos del director general de la Policía Federal brasileña, el comunicado de la oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de los Estados Unidos especifica que le solicitó al funcionario brasileño que abandone el país tras acusarlo de «manipular» el sistema de inmigración «para eludir las solicitudes formales de extradición y extender las cacerías de brujas políticas» a su territorio.

Carvalho, comisario de la Policía Federal de Brasil, participó en la detención de Alexandre Ramagem, exdiputado y exjefe de Inteligencia del Gobierno de Jair Bolsonaro (2019-2022), quien se fugó en septiembre de 2025 cuando recibió una pena de 16 años de cárcel por su participación en el intento de golpe de Estado liderado por el expresidente ultraderechista.
Sin embargo, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) lo puso en libertad pocos días después, a pesar de que Brasil ha requerido formalmente su extradición.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, había comentado en la víspera que su Gobierno aún estudia tomar medidas contra Estados Unidos por este hecho.
«Creo que si hubo un abuso por parte de Estados Unidos en relación a nuestro policía, vamos a aplicar el principio de reciprocidad con el suyo aquí en Brasil», dijo Lula a los periodistas en la puerta de un hotel de Hannover, donde estaba de visita oficial.










