Madrid (EFE).- El expresidente José María Aznar ha afirmado este lunes que la reunión del pasado sábado entre PSOE y Junts en Ginebra con la participación de un mediador internacional es un «disparate» con el que «no se puede arrastrar más a un país por el fango».
«¿Qué pensaríamos de Alemania si el candidato a canciller negocia clandestinamente con un fugado de la justicia en el extranjero y con un intermediario de El Salvador, o de cualquier otro sitio, especialista en guerrillas? Esto no es política, es un disparate total», ha sostenido Aznar en una entrevista para Antena 3.
En este sentido, el expresidente ha comparado el momento actual con el intento de golpe de Estado del 23F y ha asegurado que lo que están negociando PSOE y Junts es «la continuidad de la nación española».
Aznar ha apelado al electorado que está en desacuerdo con la amnistía a continuar con las movilizaciones y ha asegurado que Sánchez gobierna «contra media España», tras el debate de investidura en el que defendió su candidatura como un «muro contra la derecha reaccionaria».
El presidente defiende la reunión con Junts en Ginebra
Pedro Sánchez ha defendido este lunes la reunión con Junts, celebrada en Ginebra porque «algunos de los actores no viven en España», y ha dicho no entender las críticas del PP cuando el Gobierno de José María Aznar se reunió con ETA también en Suiza.
«Me llama mucho la atención que la derecha haya puesto el grito en el cielo y se haya dado golpes en el pecho (por la reunión con Junts). Si uno mira hacia atrás, en circunstancias mucho más difíciles, en negociaciones muchísimo más complejas que afectaban a la violencia y el fin del terrorismo, recuerdo al Gobierno de Aznar reunirse en Suiza con una banda terrorista, en este caso ETA», ha dicho en una entrevista en la cadena Ser.
Además, Sánchez ha señalado que la ley de amnistía pactada con Junts y ERC supone «poner el contador a cero, pero no es poner la memoria a cero», y ha señalado que «en principio» habrá un verificador internacional distinto al de Junts en los encuentros previstos con ERC para ahondar en los acuerdos de investidura.
La «obligada discrección»
Precisamente en la reunión celebrada con Junts el sábado en Ginebra (Suiza) prácticamente lo único que trascendió fue la elección del diplomático salvadoreño Francisco Galindo Vélez como coordinador del mecanismo internacional que actuará como verificador y que, según Sánchez, fue elegido tras un acuerdo entre ambos partidos.
«Lo importante es diferenciar el secretismo de la obligada discreción, es la primera reunión de otras muchas reuniones que vamos a tener, la política necesita espacios de discreción», ha añadido.
Asimismo, ha incidido en que el objetivo de la reunión celebrada con Junts, y de las que habrá «tanto dentro como fuera de España», es «noble» y consiste en mejorar la «convivencia» en Cataluña.
Sánchez ha justificado que este primer encuentro tuvo lugar en Ginebra porque «algunos de los actores no viven en España», en alusión al expresidente de Cataluña Carles Puigdemont, prófugo de la Justicia española que reside en Bruselas, y ha dicho que la elección de la ciudad suiza fue fruto de las decisiones entre Junts y el PSOE.
Negociar con Junts y con ERC en la misma mesa
Por otro lado, ha subrayado que en estos encuentros se usará «la negociación como método» y «la Constitución como marco», y ha asegurado que darán a conocer a la opinión pública los acuerdos que alcancen
Asimismo, ha lamentado que por el momento no sea posible negociar en el mismo espacio con Junts y ERC.
«Me gustaría que pudiéramos llegar a un proceso de negociación donde estuvieran esas dos partes afectadas en el independentismo, ERC y Junts, parece que es prematuro, está muy verde, vamos a tener interacción con ambas fuerza políticas en distintas mesas», ha explicado.