Madrid (EFE).- Más de un centenar de vecinos de Alcorcón, junto con decenas de autoridades y servidores públicos, han guardado cinco minutos de silencio en memoria de los dos bomberos de Alcorcón fallecidos este miércoles mientras trataban de apagar un incendio en un garaje subterráneo situado en la calle Lilos de la ciudad.
Esta jueves el Ayuntamiento de Alcorcón confirmaba las identidades de los dos bomberos fallecidos «lamentablemente, en acto de servicio»: Sergio Benavente Rodríguez, de 38 años, y Jesús Aguilar Molero, de 34, que no pudieron salir con vida del garaje en que se declaró el incendio en la tarde de este miércoles.
Además, durante las tareas de extinción resultaron también heridos leves catorce bomberos, así como otro compañero que fue trasladado, en estado grave, al Hospital de Getafe, donde se encuentra «estable», dentro de la gravedad, según han confirmado a EFE fuentes del centro sanitario.
El homenaje ha comenzado con la lectura de la declaración institucional que el Ayuntamiento de Alcorcón ha aprobado en una Junta de Portavoces Extraordinaria para «mostrar el apoyo a los familiares y amigos de los fallecidos, heridos y personas afectadas por el terrible incendio acontecido en la calle Los Lilos».
«Con profundo dolor y con el reconocimiento a la encomiable labor del servicio de Bomberos y Protección Civil de nuestra ciudad, nos encontramos sobrecogidos por este terrible suceso, que ha causado la muerte a dos trabajadores públicos que, en acto de servicio, no han dudado en enfrentarse a tan grave siniestro para proteger a las personas y al inmueble afectado», ha leído una portavoz del Ayuntamiento.
En el acto, encabezado por la alcaldesa, Candelaria Testa (PSOE), han estado presentes también el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, y el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, además de miembros de la Corporación y decenas de compañeros y otros servidores públicos.
Pendientes de tomar declaración al conductor
La Policía Científica aún no ha podido entrar en el garaje de la localidad madrileña de Alcorcón (Madrid), donde el accidente este miércoles de un coche eléctrico causó la muerte de dos bomberos, debido a la acumulación de gases y el peligro que conlleva la toxicidad de éstos.
Así lo han indicado a EFE fuentes próximas a la investigación, que han señalado que la entrada de estos agentes, encargados de recabar pruebas para esclarecer lo ocurrido, aún no es segura y es probable que este jueves no puedan hacerlo.
También confían en poder tomar declaración cuanto antes al conductor del coche eléctrico que provocó el incendio, y que según otras fuentes consultadas por EFE, había adaptado su vehículo, que contaba con los mandos en el volante.
Por causas que aún se desconocen, el conductor aceleró el coche, previsiblemente por equivocación, y se estrelló contra la puerta del garaje, una columna y otro coche y se produjo una deflagración.
Uno de los bomberos, en estado crítico
Los Bomberos de Ayuntamiento se desplazaron hasta el garaje, situado en la calle Lilos del municipio madrileño, y dos de ellos fallecieron, al parecer uno de ellos a consecuencia de la deflagración y otro por intoxicación.
Otro bombero se encuentra en estado crítico en el Hospital de Getafe, y catorce fueron atendidos por intoxicaciones leves por inhalación de humo, al igual que ocurrió con uno de los vecinos de la zona.
El Ayuntamiento de Alcorcón ha decretado tres días de luto en la localidad.