Madrid (EFE).- El juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno ha acordado el volcado de los mensajes de wasap intercambiados por Jéssica Rodríguez, expareja de José Luis Ábalos, con la encargada de supervisar su trabajo en la empresa pública Tragsatec en 2021.
El juez, que investiga parte del caso Koldo en la Audiencia Nacional, ha citado a Virginia Barbancho el 29 de septiembre para el volcado de los mensajes que intercambiaron y a los que aludió en su declaración como testigo el pasado 17 de julio.
La «perseguía» por Whatsapp
Lo hace en una providencia, a la que ha tenido acceso EFE, en respuesta a la petición de la acusación popular tras la testifical de Barbancho, quien afirmó que, «pese a su insistencia», Jéssica no rellenaba los partes horarios que le correspondía «cumplimentar puntualmente», por lo que se vio obligada a «perseguirla» por WhatsApp «porque no solía responderle por vía telefónica».
La acusación popular unificada, que lidera el PP y que engloba al resto de las personadas en esta causa -Vox, PSOE, Hazte Oír, Iustitia Europea, Liberum, Manos Limpias y la Asociación de Abogados Demócratas por Europa-, pidió la entrega de los mensajes al juez por ser «necesarios, útiles y pertinentes para la presente investigación».
La responsable de Tragsatec aseguró al juez haber sufrido «numerosas presiones» para no investigar las irregularidades de la que le dijeron que era «sobrina» de Ábalos, a través del subdirector de Adif, Ignacio Zaldívar, quien «supuestamente estaría canalizando las órdenes» de la expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, imputada en esta causa por este contrato de Jéssica Rodríguez.