Cartagena (España) (EFE).- El buque de acción marítima (BAM) Furor de la Armada española ha zarpado esta madrugada del puerto de Cartagena (Murcia -este de España-) para dar apoyo a la Flotilla Global Sumud que lleva ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, y que ha sufrido varios ataques desde el inicio de su travesía.
Desde que el pasado miércoles el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunciase en Nueva York que el patrullero oceánico zarparía, «equipado con todos los medios», en auxilio de la flotilla si fuera necesario, se han estado realizando labores de alistamiento y aprovisionamiento del buque en el muelle de La Curra (Cartagena), para acelerar su marcha a la zona de conflicto.
La salida del buque Furor hacia Gaza
Tras una intensa jornada de preparativos y despedidas, pasadas las 22 horas, con noche ya cerrada, un alto cago de la Armada se dirigía a la tripulación a través de la megafonía del buque: «Lo importante empieza ahora, cuando seáis un barco a la mar. Vais a una misión de acompañamiento y estáis más que cualificados para llevarla a cabo».

«Solamente os pido una cosa, dedicaros a la misión, no somos políticos, no somos civiles, somos militares, somos marinos de la Armada y esto es lo que sabemos hacer, cumplir la misión que nos encomienden sin pensar en nada más. Haced las cosas con seguridad, y volved sanos y salvos», les indicó.
Ya a las 00.29 horas de esta madrugada, el buque abandonaba el muelle de La Curra, en Cartagena, para salir a mar abierto, en dirección a la franja de Gaza.
El BAM P-46 Furor, un buque de la Armada española incorporado en 2019 tras su construcción en los astilleros de Navantia en Ferrol y su botadura en 2017, tiene una dotación de 52 personas, alrededor de 60 si se suma a los sanitarios, y capacidad para participar en operaciones convencionales de vigilancia marítima, pero también en misiones humanitarias, de mantenimiento de la paz, antidrogas o control de la inmigración irregular.
La advertencia de Israel
La Flotilla Global Sumud denunció que el pasado martes sufrieron incidentes como «explosiones, enjambres de drones e interferencias en las comunicaciones», e instó a la comunidad internacional a presionar a Israel para detener los «ataques» contra estas embarcaciones, que navegan desde principios de septiembre rumbo a Gaza para romper el bloqueo israelí y llevar ayuda humanitaria.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ya advirtió a Israel de que España responderá a cualquier acto que «viole» la libertad de movimiento de la Flotilla Sumud, su libertad de expresión y el derecho internacional.
Por su parte, Israel ha asegurado que no considera problemático el envío de un buque español para que acompañe a la Global Sumud Flotilla y, aunque ha considerado que no habrá necesidad de una operación de rescate, ha reiterado que ningún barco entrará en Gaza, «una zona de combate activa».

Italia también ha anunciado el envío de dos fragatas para acompañar a la Flotilla, aunque el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, insto a la comitiva a entregar su carga humanitaria en Chipre porque «una vez que hayan abandonado aguas internacionales y entrado en aguas de otro Estado, no se podrá garantizar la seguridad».