Un grupo de personas espera la llegada de 21 activistas españoles que formaban parte de la Flotilla Global Sumud retenidos por Israel, procedentes de Tel Aviv, entre ellos, la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau y el concejal de ERC Jordi Coronas, este domingo en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas.-EFE/ Javier Lizón

Llega a Madrid el primer grupo de 21 activistas españoles de la Flotilla

Madrid, (EFE).- El primer grupo de 21 activistas españoles de la Flotilla Global Sumud ha aterrizado este domingo en Madrid, junto a varios compañeros de Países Bajos y Portugal, tras ser detenidos por Israel cuando intentaban llegar por mar a la Franja de Gaza con ayuda humanitaria.

Familiares, amigos y representantes políticos les han recibido a su llegada a la terminal entre banderas palestinas y gritos en favor de la flotilla.

En la prisión israelí de Saharonim, en el desierto del Neguev, siguen detenidos 28 españoles junto a activistas de otras muchas nacionalidades que viajaban en la flotilla y que han rechazado firmar un documento reconociendo que su entrada en el país fue ilegal.

La ministra de Sanidad acude con un equipo médico

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha acudido para recibir a los 21 activistas de la Flotilla Global Sumud junto a un equipo médico de Sanidad Exterior por si alguno de ellos requiere asistencia.

En declaraciones a los medios de comunicación que esperan a los activistas en el aeropuerto, junto a familiares y amigos, García ha dado las gracia a todos por su labor y ha denunciado que hayan sido «secuestrados ilegalmente» por Israel.

La ministra ha puesto en valor las manifestaciones que se han sucedido en los últimos días para decir «no al genocidio» y a la «violación sistemática» del derecho internacional.

La ministra de Sanidad Mónica García, espera la llegada de 21 activistas españoles que formaban parte de la Flotilla Global Sumud retenidos por Israel, procedentes de Tel Aviv, entre ellos, la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau y el concejal de ERC Jordi Coronas, este domingo en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas.-EFE/ Javier Lizón