Un momento del juicio contra una enfermera que simulaba vacunar a los niños, que ha sido absuelta por alteración psicológica. EFE/Jon Garai

Absuelven a la enfermera ‘antivacunas’ por alteración psicológica

Bilbao (EFE).- La Audiencia de Bizkaia ha absuelto a la enfermera del centro de salud de Kabiezes (Santurtzi-Bizkaia) juzgada por simular la vacunación de menores.

El tribunal ha apreciado la eximente completa de alteración psíquica de la enfermera.


En la sentencia el tribunal ha resuelto, sin embargo, imponer a la acusada como medida de seguridad siete años de tratamiento médico externo.

El tratamiento deberá ser pautado por un médico especialista en psiquiatría.

Establece también el mismo periodo de inhabilitación para el ejercicio de profesión o empleo público en el ámbito de las profesiones sanitarias.

El abogado de la defensa Antzon Asla antes de entrar en el juicio contra una enfermera acusada de simular la vacunación de menores.. EFE/Luis Tejido


Además, fija que la acusada indemnice a Osakidetza con 20.000 euros por los gastos que supuso para el Servicio Vasco de Salud volver a inocular a los menores.

Petición al ministro

La Audiencia de Bizkaia ha decidido además trasladar una exposición razonada al ministro de Justicia para que valore, si procede, regular este asunto como delito en el Código Penal.

Se refiere a la conducta de un empleado público que, por razón de su cargo, debe vacunar a menores y que incumple con su obligación, fingiendo la inoculación y la correcta inmunización de los niños.


Esa actuación, ha constatado el tribunal, «genera un problema grave de salud pública que no se encuentra tipificado.


La enfermera estaba acusada de haber simulado la vacunación de 400 menores entre febrero de 2021 y septiembre de 2022.

Su defensa presentó en el juicio un informe forense presentado que señalaba que padecía un trastorno delirante.


Por ello, la Fiscalía, que solicitaba inicialmente una pena de 7,5 años de prisión para la encausada, modificó su escrito y pidió al su absolución por eximente psicológica completa.

Ideas delirantes


La Sala también ha declarado probado que la acusada «presentaba un trastorno por ideas delirantes que le causaba una anulación total de sus capacidades intelectivas y volitivas para los hechos imputados».


Ha apreciado los informes psiquiátricos que recogían que la enfermera padecía un trastorno delirante con presencia de «ideación delirante compleja de corte mesiánico, esotérico y místico».

Eximente completa de alteración psíquica


Por ello, «sus facultades intelectivas están anuladas y no solo severamente afectadas», razón por la que la Audiencia de Bizkaia ha declarado a la acusada exenta de responsabilidad criminal.

La sentencia ha destacado la necesidad de que la acusada se someta a tratamiento médico y que no preste servicios sanitarios incompatibles con su trastorno menta».

Debía vacunar a 404 menores


El tribunal ha considerado probado que la enfermera estuvo entre febrero de 2021 y septiembre de 2022 prestando servicio en el área de pediatría del citado centro de salud.

No inoculó vacunas a menores asignados a su cupo o lo hizo de manera distinta a la indicada en el procedimiento, desechando total o parcialmente las dosis correspondientes.


Además, registraba las vacunas en el historial clínico digital de los menores y en la tarjeta de vacunación que entregaba a los progenitores.

Todo ello, «a pesar de conocer que no debía hacerlo al no haber realizado la vacunación o no haberlo hecho conforme a los procedimientos establecidos».


En concreto, ha quedado acreditado que no inoculó las vacunas de triple vírica, varicela y alguna de tétanos a al menos 38 menores.


El tribunal ha destacado las declaraciones «creíbles, coherentes y persistentes» de los progenitores.

De manera prácticamente «uniforme», relataron ante el tribunal que les resultaba «extraño la manera en la que la acusada vacunaba» a sus hijos, especialmente la «rapidez» en hacerlo.


Osakidetza volvió a vacunar a los 404 menores, «lo que provocó un gasto en vacunas y de personal dedicado a su administración» que se ha fijado en 20.000 euros. EFE