Madrid (EFE).- La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, ha defendido este martes el acuerdo de su formación en la Comunidad Valenciana con el PP para pedir al Gobierno autonómico «estadísticas diferenciadoras» entre la población nacional y la migrante: «No hay nada malo», ha dicho.
Millán ha respondido así al ser preguntada en rueda de prensa por el acuerdo alcanzado este lunes en las Cortes Valencianas que pide que haya estadísticas que distingan entre la contribución neta al Estado del bienestar por parte de la población nacional y la población migrante, así como en la recepción de ayudas, el uso de servicios de urgencias sanitarias o la cantidad de donantes de sangre existentes.

La intención de Vox
«¿De qué sirve diferenciar o segregar a las personas por las que donan más sangre o menos sangre’?», ha sido preguntada la portavoz de Vox en el Congreso durante la rueda de prensa.
En la respuesta, ha apuntado que la intención de su formación con esta distinción es conocer los efectos y las consecuencias de la inmigración «masiva» en «todos los órdenes de la sociedad» y, fundamentalmente, en las tasas de criminalidad.
«No hay nada de malo tampoco más allá de eso», ha dicho Millán, que ha invitado a los periodistas a preguntar a su compañeros en la Comunidad Valenciana, que «seguro que tienen más información».
Reacciones
La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha rechazado la petición de Vox, apoyada por el PP, a la Comunidad Valenciana de realizar «estadísticas diferenciadoras» entre la población nacional y la migrante sobre temas como la recepción de ayudas porque, en su opinión, buscan estigmatizar a los migrantes.
Como «las listas del odio» se ha referido Alegría a estas estadísticas durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros al ser preguntada por la propuesta de Vox, apoyada por el PP en Les Corts Valencianes, para pedir al Gobierno autonómico estos datos desagregados en asuntos como su contribución neta al Estado del bienestar.
Por su parte, el PP de la Comunitat Valenciana ha afirmado que «no es malo ni racista» recoger en las estadísticas información sobre los migrantes, mientras que la oposición lo ha calificado de medida «xenófoba» e incluso los socialistas han afirmado que supone «violencia institucional» pretender «señalar» a ese colectivo en las estadísticas.
La vicepresidenta y portavoz del Gobierno valenciano, Susana Camarero, ha defendido que las estadísticas diferenciadas son una «oportunidad» para, «con datos reales en la mano», estudiar cuál es la situación de las personas inmigrantes y buscar «la mejora de su situación o dar una respuesta más adecuada» a sus problemas.