Imagen de archivo de un legionario en el cuartel de la Legión Álvarez Sotomayor de Viator (Almería). EFE/Carlos Barba

El legionario herido en Viator (Almería) al manipular explosivos en un ejercicio pierde una mano

Almería (EFE).- El legionario de 20 años herido ayer en la base Álvarez de Sotomayor de Viator (Almería) ha perdido una mano tras una detonación mientras manejaba explosivos durante un ejercicio con fuego real, han informado a EFE fuentes militares y próximas al caso.

El militar, perteneciente a la VII Bandera Valenzuela de la Legión, evoluciona favorablemente en el Hospital Universitario Torrecárdenas de la capital almeriense, donde permanece ingresado tras ser intervenido de urgencia. Pese a la gravedad de las lesiones, que han conllevado la amputación traumática de la extremidad afectada, su vida no corre peligro y se encuentra estable.

Fuentes del Ejército de Tierra han confirmado que el accidente se produjo la tarde del jueves en el transcurso de unas maniobras programadas con fuego real, momento en el que el soldado se encontraba manipulando material explosivo cuando sobrevino la detonación.

Robles había visitado las instalaciones

El suceso tuvo lugar apenas unas horas después de que la ministra de Defensa, Margarita Robles, visitara la base para interesarse por la situación de la unidad tras el siniestro mortal del pasado 31 de octubre, en el que falleció el soldado Daniel Ruiz Mateo y resultó herido su compañero Alejandro Carvajal.

Precisamente, testigos presenciales han señalado que la ministra aprovechó su estancia ayer en Almería para acudir al centro hospitalario y visitar a este último, quien permanece ingresado recuperándose de las heridas sufridas hace casi un mes y que ahora coincide en el hospital con el nuevo herido de su misma unidad.

Tras conocerse el alcance del siniestro, la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha exigido al Gobierno que reconozca la labor militar como «profesión de riesgo». El colectivo ha denunciado el «riesgo inherente y constante» del manejo de explosivos y ha calificado la situación de «inaceptable abandono» por parte de la Administración hacia quienes sufren secuelas permanentes en acto de servicio.