Barcelona (EFE).- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado este martes que el exministro José Luis Ábalos era, desde el punto de vista personal, «un gran desconocido», ha calificado de «mentiras» sus acusaciones contra él y ha asegurado que no aceptará ningún tipo de amenaza o chantajes de personas u organizaciones.
En sus primeras declaraciones públicas sobre Ábalos y Koldo García tras la entrada en prisión de ambos, el jefe del Ejecutivo, en una entrevista en RAC1 y al ser preguntado si las acusaciones del ministro son mentira, ha respondido afirmativamente y ha señalado que todas las personas tienen derecho a defenderse, «pero no a esparcir este tipo de mentiras, bulos y desinformación».
A renglón seguido ha señalado que todas las personas tienen derecho a defenderse y a reclamar su presunción de inocencia, «pero no a esparcir este tipo de mentiras, bulos y desinformación».
Las mentiras de Ábalos
Ha citado entre esas mentiras que él se reuniera con el dirigente abertzale Arnaldo Otegi en 2018 para pactar la moción de censura, y ha considerado curioso que se siga hablando de ello cuando ha sido desmentido por ambos.
Esa ha advertido que es la capacidad que tiene la desinformación para inocular este tipo de cuestiones en el debate público.
Pero ha subrayado que ni como Gobierno ni como partido van a aceptar amenazas o chantajes de personas o instituciones.
Al plantearle si tiene miedo de posibles declaraciones futuras de Ábalos, ha repetido que no va a aceptar ninguna amenaza o chantaje.
No ve motivos para que sea imputado
En una entrevista posterior en el programa de RTVE «Café d’idees», Sánchez ha repetido gran parte de esas declaraciones y ha reconocido que confió políticamente en José Luis Ábalos.
«Otra cosa es que, desde el punto de vista personal, era un gran desconocido para mí, porque conocí unas facetas de su dimensión personal que fueron muy desconocidas para mí», ha precisado.
Sánchez ha añadido que no ve motivos para que pueda ser imputado por algún caso de corrupción como los que han llevado a prisión a los dos últimos secretarios de Organización del PSOE, José Luis Ábalos y Santos Cerdán.
«¿Por qué voy a serlo?», ha contestado el jefe del Ejecutivo a la periodista catalana Gemma Nierga, quien ha insistido en plantearle si dimitiría en caso de que fuera imputado judicialmente, tal y como él mismo exigió a Mariano Rajoy cuando el extesorero del PP Luis Bárcenas se vio en esta situación.
Sánchez ha recalcado que él ya ha asumido esa responsabilidad porque a diferencia de lo que hizo Rajoy con su famoso mensaje del «sé fuerte» a Bárcenas, ha reaccionado expulsando y apartando del partido a los implicados en la trama del caso Koldo y «colaborando con la justicia».
Eso sí, Pedro Sánchez ha reconocido que entendía que la periodista le planteara si dimitiría si fuera imputado, pero él ha explicado que no puede manejarse sobre «hipótesis» pero sí sobre certezas, y en este asunto la certeza es que el PSOE «no se ha financiado irregularmente» ni se deduce algo así de los procedimientos judiciales abiertos.
La respuesta de Feijóo
Por su parte, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha afirmado que todo lo que el presidente del Gobierno ha negado ha acabado convirtiéndose en «una verdad judicial».

«Si hoy lo ha vuelto a negar, es probable que se convierta en verdad judicial lo que Sánchez esté negando en este momento en televisión», ha dicho Feijóo tras las palabras de Sánchez sobre las acusaciones de su exministro José Luis Ábalos contra él y contra el Ejecutivo.
Según Feijóo, que Sánchez diga que Ábalos es «un gran desconocido» acredita «su hipocresía» ya que el exministro es «el arquitecto de la era Sánchez», tanto en el Gobierno como en el Partido Socialista.