Madrid (EFE).- Teresa Peramato, propuesta como próxima fiscal general del Estado, ha prometido en el Congreso tender la mano a toda la carrera para «sanar la herida» que ha dejado el proceso penal contra su antecesor, una «sombra» que le ha reprochado la oposición frente al respaldo de los socios del Gobierno.
La fiscal ha comparecido este jueves ante la Comisión de Justicia del Congreso como último paso antes de que el Gobierno la nombre fiscal general del Estado, en sustitución de Álvaro García Ortiz, que presentó una carta de cese después de que el Tribunal Supremo adelantase su inhabilitación por un delito de revelación de datos reservados, sin que aún se conozca la sentencia.
«Dejénme aparcar, déjenme aterrizar», ha pedido Peramato ante las dudas expresadas por el Partido Popular, que considera que sobre ella hay dos sombras: la actuación y condena a su antecesor y haber sido propuesta por el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Tras su comparecencia, Peramato ha eludido contestar a las preguntas de los periodistas sobre el supuesto caso de acoso sexual del exdirigente socialista Paco Salazar a dos militantes del partido y simplemente ha manifestado su «rechazo más absoluto a cualquier acto que sea atentatorio a la libertad de las mujeres».
Colaboración para «reponer la situación» en la Fiscalía
Peramato ha iniciado su comparecencia con un reconocimiento a sus antecesores, «en particular», a García Ortiz y su equipo, por haber hecho «lo indecible» por la modernización de la carrera, para después lamentar la «profunda herida» que ha dejado en la institución la causa penal contra él.
Un proceso que ha aflorado en prácticamente todas las intervenciones de los diputados, aunque con distinto tono: EH Bildu lo ha calificado de «injusticia», Sumar ha confiado que «este atropello será corregido» por instancias superiores, y el PP lo ha calificado de «normalidad democrática», porque «nadie está por encima de la ley».
Sin entrar en el terreno político, la fiscal ha prometido que contará con todos los compañeros, «sin excepción», para «sanar esa herida y reponer la situación», y dar la imagen a la sociedad de una «institución esencial» en la que «tiene que confiar».

Ni un paso atrás contra la violencia machista y mayor autonomía
La dilatada carrera de Teresa Peramato en la lucha contra la violencia de género ha sido una carta de presentación elogiada por todos los parlamentarios a excepción de Vox, que ha llegado a calificarla de «activista de género».
Tras repasar el camino recorrido y recalcar las «cifras del horror» de los «feminicidios» en España, la fiscal ha garantizado firmeza para combatir la violencia machista, porque «los poderes públicos no podemos dar un paso atrás», y se ha comprometido a seguir protegiendo a las víctimas, evitar su revictimización y poner el foco en la violencia vicaria.
También ha llamado a los diputados al «consenso» para aprobar una de las propuestas estrella del Ministerio de Justicia para que sean los fiscales y no los jueces quienes instruyan las causas penales y ha prometido garantizar la autonomía de los fiscales, con mayor transparencia, y avanzar en «la imprescindible autonomía presupuestaria».
Dudas del PP, rechazo de Vox y apoyo del PSOE y sus socios
En su cita parlamentaria, Peramato se ha enfrentado al escepticismo de PP, cuya diputada María Jesús Moro le ha pedido que censure recientes expresiones del presidente del Gobierno respecto a la condena a Álvaro García Ortiz y que derribe el «muro» que dejó la frase que pronunció hace años: «De quién depende la Fiscalía… Pues eso».
El PP le ha reclamado «la rebeldía de la normalidad, de la neutralidad» frente a su antecesor, que según este grupo dedicó «todo su esfuerzo a seguir instrucciones gubernamentales», mientras que Peramato ha dicho que no va a hacer valoraciones políticas.
Pero los mayores reproches le han llegado de mano de Vox, que la considera «idónea» para «frenar en lo posible» las investigaciones que afectan al presidente de Gobierno, su familia y su partido, o para «perseguir a la disidencia», según ha dicho el diputado Javier Ortega Smith.
Por contra, Peramato ha recibido la «entusiasta adhesión» del PSOE, que ha advertido a la fiscal de que va a ser «escrutada bajo un prisma» que no tiene que ver con su capacidad.

Sumar: Es una profesión de riesgo por la estrategia destructiva de la derecha
También el diputado de Sumar Enrique Santiago le ha advertido de que va a asumir una profesión de más riesgo que la «minería», por la existencia de una «estrategia destructiva de la democracia institucional por parte de la derecha española al grito de quien pueda hacer que haga».
Desde grupos como ERC, han destacado su lucha contra la violencia machista, han pedido abordar violencias de género como la económica y la obstétrica y le han animado a descartar el término de menores no acompañados y a hablar de niños solos, para no deshumanizar. «Lo copio, me gusta, me gusta», ha replicado Peramato.
Una vez aprobado por el Consejo de Ministros, el nombramiento será efectivo tras el juramento o promesa ante el rey y la toma de posesión en el Tribunal Supremo.