Natalio Grueso durante el juicio en la Audiencia de Oviedo. EFE/Alberto Morante

Natalio Grueso, exdirector del Niemeyer, entregado a España tras ser detenido en Portugal

Oviedo (EFE).- El gestor cultural Natalio Grueso, sobre el que pesa una condena de ocho años de cárcel por malversación al frente del Centro Niemeyer de Avilés, ha sido entregado este lunes a las autoridades españolas tras su detención en Portugal el pasado 4 de diciembre después de permanecer más de dos años huido de la justicia.

Su abogado defensor, Francisco Miranda, ha confirmado a EFE que Grueso ha sido entregado hoy en la comisaría central de Badajoz, desde donde será trasladado a prisión.

Grueso fue arrestado el 4 de diciembre en la localidad pesquera de Olhão, en el Algarve portugués, donde según las fuerzas de seguridad mantenía «un perfil bajo y discreto» para pasar desapercibido.

Un día después fue puesto a disposición de un tribunal de Évora, donde dio su conformidad para ser entregado a las autoridades españolas, lo que permitió agilizar los trámites.

Grueso fue condenado en junio del año 2020 por la Audiencia de Oviedo a una pena de ocho años de cárcel por delitos continuados de malversación de caudales públicos y falsedad documental y societaria durante su gestión al frente del Centro Niemeyer de Avilés, un fallo que fue ratificado por el Tribunal Supremo en abril de 2023.

En agosto de ese mismo año, la Audiencia de Oviedo decretó su ingreso en prisión y la Guardia Civil inició su búsqueda tras constatar que se encontraba en paradero desconocido.

Ya en febrero de 2024, la Audiencia Provincial de Oviedo dictó una orden internacional de detención sobre el que fuera director general de la Fundación Niemeyer de Avilés entre 2006 y 2011.

La sentencia por la que fue condenado ratificó como hechos probados que Grueso generó gastos ajenos a los fines de la institución cultural durante todo el tiempo que duró su relación laboral «disponiendo de sus fondos en beneficio propio, de sus familiares, amigos y terceros de su entorno, como si de su propiedad fueran, en detrimento de la Fundación Niemeyer». EFE