Madrid (EFE).- Tras el breve paréntesis de la Nochebuena, el frío ha vuelto a la península el día de Navidad, con especial intensidad en el interior de la meseta y áreas de montaña, donde los termómetros bajarán hasta los 6ºC bajo cero y la cota de nieve ronda los 500-700 metros.
Además, según la predicción especial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) hoy y mañana -viernes- lloverá en el Mediterráneo, sobre todo en Girona, Baleares y la costa valenciana, donde se esperan precipitaciones localmente persistentes o fuertes.
Una masa de aire polar
Tanto hoy como mañana, la entrada de una masa de aire polar continental por el norte traerá un frío intenso que además de bajar los termómetros dejará heladas en el interior peninsular y en los valles de montaña.
La Aemet ha establecido para hoy el aviso amarillo por bajas temperaturas en la cordillera cantábrica de León y de Palencia y en la zona de Sanabria (Zamora), donde los termómetros bajarán a los 6 grados bajo cero.

Los mismos valores se esperan en Picos de Europa (Asturias) y en el Valle de Liébana, el Valle de Villaverde y Cantabria del Ebro (Cantabria), donde esta noche la temperatura rondará los -4 y los 6 ºC, según la Aemet.
El frío no se ha hecho esperar y a las ocho de la mañana, los termómetros marcaban 12’9 ºC bajo cero en Pradollano (Sierra Nevada, en Granada), en -10,8 en Astún (Huesca) y Cabaña Verónica (Picos de Europa, en Cantabria), -10,7 en el Radiotelescopio de Sierra Nevada, y en torno a los 7 ºC bajo cero en La Covatilla (Salamanca) y la Pinilla (Segovia).
Y a lo largo de la jornada navideña, los termómetros no pasarán de los 2ºC en Ávila, los 3ºC en Segovia, o los 4ºC en Burgos. En Madrid y Palencia, la máxima será de 5ºC; en Logroño, Lleida, Huesca o Cuenca será de 6ºC, y en Albacete o Bilbao, de 8ºC.
Las máximas más elevadas serán las de algunas capitales andaluzas como Cádiz (14ºC), Huelva (15ºC) o Málaga (17ºC).

La cota de nieve para hoy bajará hasta los 500-700 metros en el norte y las nevadas harán su aparición en las zonas montañosas de las comunidades de Cantabria, Asturias, Aragón, Cataluña y Comunidad Valenciana, todas ellas en aviso amarillo por nieve.
En Aragón, se podrán acumular hasta cinco centímetros de nieve en el Maestrazgo y Bajo Aragón-Teruel a partir de los 700 metros, igual que en los Picos de Europa (Asturias), los valles de Liébana y Villaverde (Cantabria), donde esta noche la cota descenderá a los 500 metros.
Además, en el interior norte de Castellón, el aviso también es amarillo por nevadas a partir de los 800 metros y acumulaciones de ocho centímetros de nieve en veinticuatro horas.
En Cataluña, sin embargo, se esperan nevadas por encima de los 1.200 metros en el pirineo de Girona, de Lleida y en el prepirineo de Barcelona, donde se acumularán cinco centímetros de nieve en 24 horas.
Pero en esta comunidad, el aviso es naranja (peligro importante) por fenómenos costeros en el Ampurdán de Girona y el litoral de Barcelona, donde el viento soplará del nordeste a 70 km por hora y dejará olas que podrán superar los cinco metros.
Y en Baleares, hay aviso amarillo por lluvias para islas de Ibiza y Formentera para toda la jornada navideña, y en las de Menorca y el norte de Mallorca, donde además también habrá fuerte oleaje y rachas de viento.
Por su parte, Canarias no presenta ningún aviso meteorológico y lidera de nuevo el listado de las temperaturas máximas con unas mínimas para hoy de 17 grados en Las Palmas y 16 en Santa Cruz de Tenerife.
Próximos días
Para el fin de semana, la Aemet prevé que las precipitaciones se desplacen al suroeste, hacia el Golfo de Cádiz, y que se mantengan en la vertiente mediterránea y Baleares.
Pero la situación irá mejorando y los termómetros empezarán a recuperarse, lo que subirá la cota de nieve hasta los 1.200-1.400 metros, aunque seguirá helando valles de montaña y mesetas altas del norte.
Y ya para la semana de Nochevieja -lunes 29, martes 30 y miércoles 31-, «con la incertidumbre propia de este alcance de predicción», apunta la Aemet, se espera una estabilización progresiva de la atmósfera con cielos cada vez menos nubosos.