Madrid (EFE).- Carmen, de 90 años, y sus hijos Agustín y Mari Carmen murieron la madrugada de este viernes atrapados por las llamas y el humo en el piso de la anciana en el barrio madrileño de Carabanchel, en el que los servicios de emergencia encontraron los cuerpos de los dos hermanos abrazados en el baño y el de la nonagenaria en otra habitación. Todo apunta a un suceso fortuito.
El suceso ocurrió sobre las dos de la madrugada en un tercer piso de la calle Moreno, muy cerca de la Comisaria de la Policía Nacional de Carabanchel, cuyas ventadas dan a la calle María Lejarraga, desde la que este viernes se veían abiertas para ventilar.
Se trata de un bloque de cuatro alturas en una urbanización construida hace unos 20 años junto a otras cercanas similares, en la que viven más de cien vecinos, según han contado a EFE varios residentes.
En un tercer piso de la escalera número 3 de esa urbanización vivían Carmen con su hijo Agustín, que tenía una discapacidad según aseguran varios vecinos, alguno de los cuales apunta que alguno de los dos debía de tener un síndrome tipo Diógenes. Estos extremos no han sido confirmados oficialmente, ya que la investigación acaba de arrancar.
Incendio en vivienda. #Carabanchel.
— Emergencias Madrid (@EmergenciasMad) January 2, 2026
A la llegada de @BomberosMad el fuego rompe por fachada y la vivienda está inundada de humo y con mucha temperatura. Durante la extinción, encuentran los cuerpos sin vida de 3 personas.@SAMUR_PC confirma los fallecimientos.
📍C/ Moreno. pic.twitter.com/e39aEytwBf
Mari Carmen vino a pasar unos días de vacaciones en Navidad con su madre y su hermano y la pasada madrugada se desató el incendio que acabó con la vida de los tres, por causas que se investigan, según han confirmado fuentes de la investigación.
Tenían las ventanas cerradas totalmente y una puerta acorazada que a los bomberos les costó abrir, explican varios residentes en la zona, que anoche oyeron ruido y, al mirar desde sus casas, vieron que eran los bomberos rompiendo los cristales de las ventanas para poder entrar y tratar de salvar a los inquilinos.
Algunos llegaron a ver las llamas, pero sobre todo vieron mucho humo que afectó a los vecinos del ático que hay encima, quienes tuvieron que ser atendidos por inhalación de humo.
Todo apunta a un incendio fortuito
El delegado del Gobierno ha acudido la mañana de este viernes a la puerta de la vivienda y ha explicado que todo apunta a un incendio fortuito sobre cuyo origen no ha podido precisar más porque precisamente la Policía Científica entrará este viernes en la vivienda para determinarlo.

Si ha confirmado que los fallecidos son Carmen, de 90 años, y sus hijos Agustín y Mari Carmen, de 66 y 56 años.
Francisco Martín ha lamentado este trágico suceso, ha transmitido su cariño a los familiares y allegados de los fallecidos y ha agradecido el trabajo llevado a cabo por los servicios de emergencia y de seguridad, que «una vez más lo han dado todo» y velan por los ciudadanos.
El delegado ha aprovechado para recordar que los incendios caseros pueden tener terribles consecuencias y ha pedido responsabilidad al usar materiales eléctricos y material pirotécnico.
«Son días en los que todos queremos celebrar, queremos compartir, y tenemos que hacerlo siempre con prudencia y responsabilidad», ha sostenido.
Consternación en la vecindad
Vecinos de las tres personas fallecidas en el incendio, han mostrado su consternación ante el suceso que los ha sorprendido esta madrugada.
Yaiza, residente en el inmueble siniestrado, ha explicado en declaraciones a los periodistas que se ha despertado al oír unos golpes muy seguidos y «mucho ruido» de los Bomberos de Madrid que han actuado de forma «muy rápida» para sofocar las llamas.
Pablo, vecino de un edificio próximo, ha indicado que sobre las tres de la madrugada le han despertado los policías para decirle que cerrara las ventanas, puesto que duerme con éstas abiertas, y, en ese momento, ha visto las llamas, el tendedero que parecía «una bola de fuego» y «muchísimo humo» que afectaba al piso superior.








