Pedro Sánchez (2d) junto al ministro de Justicia, Félix Bolaños (d) durante el pleno extraordinario del Congreso. EFE/ Borja Sánchez-Trillo

El Gobierno prosigue el plan de guiños a sus socios, con Junts como la pieza más difícil

Madrid (EFE).- El Gobierno ha proseguido esta semana el plan trazado para intentar garantizarse el apoyo de los socios de investidura de Pedro Sánchez y dar contenido a lo que resta de legislatura, aunque es consciente de que Junts sigue siendo la pieza más difícil de encajar y que es remota la posibilidad de aprobar nuevos presupuestos.

Sánchez acabó 2025 determinado a seguir contando con el respaldo de sus socios parlamentarios después de un año muy difícil por los casos de corrupción y de acoso sexual que afectaron al PSOE.

Para conseguirlo, en el balance político que hizo en diciembre, ya garantizó la disposición al diálogo con todos los grupos que le permitieron un nuevo mandato, y dio instrucciones a sus ministros para plantear iniciativas progresistas, preferiblemente que no tengan que pasar por el Congreso para ser avaladas dada la aritmética parlamentaria, y cerrar acuerdos con otras formaciones.

En ese objetivo se enmarca el real decreto aprobado el pasado martes por el Consejo de ministros para una regularización masiva de inmigrantes.

Podía haberlo decidido sin más el Ejecutivo, pero permitió que fuera Podemos quien se apuntara el tanto del anuncio tras una negociación en la que el interlocutor del Gobierno con la formación de Ione Belarra fue el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños.

Gestos hacia ERC, PNV Y EH Bildu

Fue otro guiño a los partidos que facilitaron la investidura de Sánchez después de los que en las últimas semanas se han ido sucediendo.

Así, Sánchez dejó que fuera el líder de ERC, Oriol Junqueras, quien diera cuenta del acuerdo al que habían llegado para el nuevo modelo de financiación autonómica tras el encuentro que ambos protagonizaron el 8 de enero en el Palacio de la Moncloa.

A finales de año, el Gobierno ya había permitido que EH Bildu fuera quien anunciase un acuerdo para la prórroga de medidas incluidas en el denominado escudo social, aunque esta semana han decaído, al menos temporalmente, al rechazarse en el Congreso el real decreto correspondiente y que incluía también la revalorización de las pensiones.

Sánchez, en medio de la escalada de críticas de la oposición tras el accidente ferroviario de Adamuz, recibió asimismo esta semana al lehendakari, Imanol Pradales, en Moncloa, días después de que sus respectivos gobiernos acordaran cinco nuevas transferencias, entre ellas la relativa al subsidio del desempleo.

Pero además, en ese encuentro se cerró el compromiso de avanzar antes de Semana Santa en algunas más como la de los aeropuertos de Euskadi.

Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. EFE/ Borja Sánchez-Trillo

«Pico y pala» con Junts

En ese panorama de búsqueda de complicidad con sus socios, la interlocución con Junts es la que continúa siendo más difícil, pero fuentes del Gobierno aseguran a EFE que van a seguir intentándolo.

«Pico y pala», señalan ante esa tarea en la que afirman que no van a cejar y en la que han visto una jugada a doble banda en el acuerdo con Podemos.

Tras cerrar con la formación morada la regularización de inmigrantes, el antiguo socio de coalición se ha abierto a apoyar la delegación de competencias en materia migratoria a Cataluña, una aspiración de Junts a la que hasta ahora se había opuesto Podemos.

Pendiente está que el Gobierno pueda cumplir otra exigencia de Junts, la publicación de las balanzas fiscales, y, además, en el próximo pleno del Congreso se debatirá la propuesta de este partido que tiene como objetivo castigar de forma especial la multirreincidencia.

Sánchez ya expresó en diciembre su confianza en que el cumplimiento de los acuerdos a los que llegó con el partido de Carlos Puigdemont para su investidura abrieran una ventana de oportunidad para recomponer la relación.

En eso garantizan las fuentes del Gobierno que se van a seguir esmerando y sin tirar la toalla ante la posibilidad de conseguir los apoyos necesarios en el Congreso a unos nuevos presupuestos generales que la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, volvió a asegurar esta semana que se presentarán en el primer trimestre del año.

Sin embargo, se asume que la posibilidad de que esa cámara avale unas nuevas cuentas del Estado, sigue siendo remota.

Con o sin presupuestos, tal y como ya ha explicitado Sánchez en diversas ocasiones, no hay duda en Moncloa de que la legislatura seguirá adelante, y se trata de darle contenido con ese mayor acercamiento a los partidos de la investidura que dan por hecho que va a continuar para permitir aprobar otras medidas con sello progresista.