Madrid (EFE).- Desalojos, poblaciones aisladas y cortes de carreteras es el impacto del azote de la borrasca Leonardo en España, que está dejando tiempo muy adverso, con riesgo extremo de inundaciones y desbordamientos por lluvias extraordinariamente abundantes sobre todo en Andalucía, en alerta roja, que podrán acumular en zonas de Cádiz y Málaga más de 400 litros por metro cuadrado en solo dos días.
Lluvias, nevadas, vientos, deshielo y fuerte oleaje mantienen hoy en alerta meteorológica a casi una decena de comunidades autónomas y a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla; este miércoles y mañana jueves serán jornadas «muy adversas», ha asegurado el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo.
Todos pendientes de Andalucía
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha avanzado hoy que ya están preparados militares del Ejército de Tierra por si fuera necesario reforzar a la Unidad Militar de Emergencias (UME) en Andalucía.
La lluvia deja hasta el momento en dicha comunidad más de un centenar de carreteras cortadas, casi 3.800 andaluces sin luz y 3.000 personas desalojadas de forma preventiva a causa del temporal.

En Andalucía está en nivel rojo, con riesgo extraordinario, la zona de Grazalema en Cádiz, ante lluvias de más de 350 litros en 24 horas, según las últimas actualizaciones de las previsiones de la Aemet.
En Andalucía gran parte del tráfico ferroviario tanto en la red de alta velocidad y larga distancia como en los servicios de media distancia y Cercanías se encuentra suspendido.
Asimismo, en la zona del Estrecho, en riesgo extraordinario, podrán registrarse acumulados de más de 120 litros por metro cuadrado en doce horas, y en Ronda (Málaga) podrán superarse 200 litros por metro cuadrado en 24 horas.
¿A qué se debe el temporal?
Según ha explicado el portavoz de Aemet, la masa de aire impulsada por la borrasca Leonardo prácticamente desde el Caribe se caracteriza por tener «un gran contenido de humedad» al atravesar el Atlántico, por lo que dejará precipitaciones «extraordinarias en cuanto a cantidades, especialmente para hablar de pleno invierno».
En algunas zonas de la comunidad andaluza, sobre todo en sierras de Cádiz y Málaga, «podrían acumularse 300 o 400 litros por metro cuadrado», incluso localmente más en tan solo dos días, ha añadido.

Los cauces llevan mucha agua a causa de las lluvias intensas de las ultimas semanas y la situación se agravará con las nuevas ahora y las que están por llegar; «es muy probable que se produzcan crecidas e inundaciones», ha advertido el portavoz de Aemet, quien ha instado a la población a ser prudente y seguir las recomendaciones de Protección Civil.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha anulado la agenda de hoy para desde Ministerio hacer «seguimiento de la situación meteorológica e hidrológica tras manifestar en redes sociales que «nos espera una jornada muy complicada».
«Por favor, mucha precaución», ha añadido dirigiéndose a la ciudadanía tras instar a prestar atención a la información de la Aemet y de los servicios de emergencias.
La situación en otras zonas del país
En nivel rojo se encuentran dos tramos de la cuenca del Duero y otros seis en naranja. Por otra parte, el río Tajo fluye por Toledo con un caudal de 300 metros cúbicos por segundo y está siendo monitorizado por la Policía Local y Protección Civil.
En Madrid, el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha señalado que no existen en estos momentos indicios de un desbordamiento del río Jarama a su paso por la capital, aunque ha subrayado que el ayuntamiento mantiene vigilancia constante ante el aumento del caudal.

En Granada una familia esta mañana fue rescatada por la Guardia Civil con la ayuda de un tractor por las inundaciones; a su vez el ayuntamiento de Huelva ha ordenado hoy el desalojo preventivo de la zona de Peguerillas por el aumento de caudal del río Odiel.
En Extremadura a media mañana el 112 había gestionado 137 llamadas y 31 incidentes por la borrasca desde la pasada medianoche.
La ciudad autónoma de Ceuta se ha visto aislada por mar y aire, por las rachas de más de 90 kilómetros por hora que han provocado la cancelación de servicios de transporte.