Madrid (EFE).- El portavoz del Gobierno madrileño, Miguel Ángel García Martín, ha anunciado este miércoles que la Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia (Lesuc) no saldrá adelante «tal y como está redactada» ahora y, aunque «trabajar en una nueva ley no está descartado», su «prioridad» se ciñe al diseño de un nuevo modelo de financiación para las universidades públicas.
La decisión se produce después de que, el lunes, la Comunidad anunciara el cese del consejero de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana, cuya gestión había estado marcada precisamente por la polémica tramitación de esta ley, que sin haber pasado de la fase de borrador contaba ya con una considerable oposición de la comunidad universitaria.
El modelo de financiación como prioridad
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, García Martín ha dicho que la nueva consejera, Mercedes Zarzalejo, deberá «abordar aquellas reformas normativas, entre ellas una ley de universidades, que puedan ser adecuadas», pero con la «prioridad» de acordar un nuevo modelo de financiación con los rectores de las universidades públicas, sin que sea necesariamente articulado por ley.
«Esperamos que ese modelo, no en mucho tiempo, pueda estar conformado y aprobado con la conformidad de todas y cada una de las seis universidades públicas», ha subrayado García Martín tras reiterar, en alusión a la Lesuc, que «ese texto no va a salir».
Este proyecto de ley, uno de los más relevantes de la legislatura para un PP que gobierna la Comunidad de Madrid con mayoría absoluta, se había enquistado por el rechazo frontal de los rectores y la comunidad universitaria, que se movilizó durante todo 2025 denunciando que la norma perpetuaba la infrafinanciación, favorecía a las privadas y recortaba la autonomía universitaria.
Durante todo el año pasado hubo protestas en las seis universidades públicas madrileñas -Complutense, Autónoma, Rey Juan Carlos, Politécnica, Carlos III y Alcalá-, culminando con una huelga de dos días en noviembre, y este mismo sábado una plataforma universitaria había acordado emprender una nueva escalada de protestas.
Dar tiempo a la nueva consejera
Ahora García Martín ha recalcado que «la prioridad» es resolver el futuro de la financiación de las universidades públicas, que precisamente era uno de los puntos más conflictivos de la Lesuc, y que «tiempo habrá de poder abordar otras reformas normativas».
El portavoz no ha dado más detalles sobre cómo se planteará sobre el papel ese modelo de financiación y ha pedido dar tiempo a la nueva consejera para que «llegue al despacho» y «retome todos los trabajos que estaban en esa consejería».
Esta reorientación de lo que iba a ser la Lesuc la acometerá un equipo con varias caras nuevas, puesto que a la salida de Viciana se han sumado los ceses del director general de Universidades, Nicolás Javier Casas; y de la directora general de Educación Secundaria, Formación Profesional y Régimen Especial, María Luz Rodríguez de Llera.
De hecho, García Martín no ha descartado que haya más cambios, pues «la nueva consejera tendrá que ver cómo aborda el conjunto de la Consejería».









