Peñafiel (Valladolid) (EFE).- El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha afirmado este jueves sobre la expulsión del partido de uno de los fundadores, Javier Ortega Smith, que no tiene intención de estar mirándose «el ombligo» mientras los ciudadanos tienen problemas, pero ha avisado de que en su partido «es la dirección la que manda».
En declaraciones a los medios de comunicación en Peñafiel (Valladolid), donde ha convocado a los medios junto al candidato de Vox en las elecciones de Castilla y León, Carlos Pollán, Abascal ha restado importancia a que se trate de uno de los fundadores del partido y ha sentenciado que no teme «a nada ni a nadie», al ser preguntado por la posibilidad de que Ortega Smith no entregue las actas de diputado y concejal de Madrid.
«Decisiones internas»
«Vox no es un partido que esté mirándose el ombligo permanentemente, estamos muy preocupados de la situación de los españoles que no llegan a fin de mes, de la invasión migratoria y de la corrupción», ha comenzado por decir.
Sin embargo, ha añadido que en Vox la asamblea elige a una dirección y «es la dirección la que toma las decisiones y es la que manda y eso va a seguir siendo así»: «No nos va a caber ninguna duda para las decisiones internas y también en la política española» (en caso de gobernar), ha planteado.
Sobre la forma de aprobar los presupuestos anuales de Vox, a través de un grupo de wasap y mediante la adhesión de sus dirigentes como publicó el diario El Mundo, Abascal ha restado importancia a ese hecho y ha indicado que por lo menos en su formación tienen presupuesto «no como el Gobierno y algunas comunidades»: «En tiempo y forma», ha apostillado.
Ha considerado «sorprendente» que esta circunstancia sea noticia y se lleve a portadas de periódico en el momento actual, donde observa otras prioridades informativas: «Si Vox ha hecho algo mal, que lo lleven a los tribunales, van a perder», ha zanjado.