Madrid (EFE).- El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, da cuenta este miércoles en la comisión de Interior del Congreso de la implementación de la baliza luminosa V-16, una comparecencia que fue aplazada hace un mes y que ahora coincide con el escándalo de la denuncia de agresión sexual del ex número dos de la Policía Nacional.
Fuentes de Interior señalan a EFE que el ministro no va a eludir el caso pero tampoco está dispuesto a que la denuncia al ex DAO «capitalice» una comisión solicitada y dedicaba a debatir sobre otro asunto, la baliza.
Y es que la cita en el Congreso, a petición del PP y enmarcada en la señal obligatoria desde enero, se produce justo una semana después de que Marlaska pronunciara sus primeras palabras tras la renuncia en la tarde del pasado martes del comisario principal José Ángel González, citado el 17 de marzo en un juzgado de violencia sobre la mujer de Madrid por una querella de agresión sexual presentada por una inspectora.
El escándalo del DAO
Marlaska dejó claro el pasado miércoles que desconocía los hechos, que se sentía decepcionado, que su departamento había abierto una información reservada y que había relevado de sus funciones al comisario Óscar San Juan, hombre de confianza del DAO y que, según la querella, presionó presuntamente a la víctima.
Nada ha vuelto a decir el titular de Interior sobre este asunto que ha conmocionado a su departamento y a la Dirección General de la Policía, que ya ha puesto en marcha el proceso para eligir a un nuevo director adjunto operativo.
El PP y algunos sindicatos policiales han pedido la dimisión tanto de Marlaska como del director de la Policía, Francisco Pardo, toda vez que argumentan que no se puede esclarecer lo sucedido si ambos dirigentes siguen en sus puestos.
La baliza V-16
Con toda probabilidad, este episodio eclipsará la comparecencia sobre la V-16, la baliza luminosa que sustituye a los triángulos de emergencia y es obligatorio desde el pasado 1 de enero como único dispositivo autorizado para señalizar una avería o incidencia en carretera.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha dejado claro en numerosas ocasiones que el objetivo de la nueva señalización es reducir la posibilidad de accidente, pues cada año fallecen en España alrededor de 25 personas atropelladas en carretera que habían bajado del vehículo, muchos de ellos mientras intentaban colocar los triángulos.
Cuando se activa la V-16 envía a DGT 3.0 la ubicación exacta del vehículo para que en tiempo real pueda llegar al resto de conductores que circulen por la zona a través de los paneles de mensaje variable y de los navegadores.
Marlaska defiende la baliza
Markaska ha defendido la baliza cada vez que ha tenido ocasión, varias veces de ellas en sede parlamentaria en respuesta al grupo popular, con el argumento de que la V-16 salvará vidas al evitar que los conductores transiten por la calzada para señalizar una emergencia o avería.
Y es que sede su entrada en vigor, el PP ha llevado a cabo una ofensiva parlamentaria para denunciar este dispositivo que ha llegado a calificar de «invento registrado» o «sueño de todo ‘lobby'» e, incluso, ha pronosticado que acabará en un informe de la UCO de la Guardia Civil, en palabras de la diputada popular Ana Vázquez.
Esta misma parlamentaria ha advertido al ministro en el Pleno del Congreso de que la V-16 va a convertirse en el nuevo caso Koldo del Gobierno.
El PP incluso ha llegado más lejos al llevar el tema a Bruselas mediante una pregunta parlamentaria de la eurodiputada Dolors Montserrat, a la que la Comisión Europea respondió confirmando que España no le notificó la introducción de la V-16.