Madrid (EFE).- Si el rey Juan Carlos quisiera regresar a España desde Abu Dabi, donde vive desde 2020, la Casa del Rey no pone ninguna objeción, pero Zarzuela sí advierte de que «para salvaguardar la imagen de la Corona como institución» debería recuperar la residencia fiscal en España.
Fuentes de Zarzuela han puntualizado esta salvedad respecto a la situación fiscal del rey emérito, al que en marzo de 2020 su hijo Felipe VI dejó sin la asignación que percibía como miembro de la familia real.
«Para salvaguardar su imagen y reputación»
Entiende la Casa del Rey que, en caso de que don Juan Carlos opte por instalarse de nuevo en España, «para salvaguardar su imagen y reputación de especulaciones y posibles críticas» antes tendría que cambiar su residencia fiscal para poder tributar en el país.
Ello permitirá además «salvaguardar» la imagen institucional de la Corona, añaden las mismas fuentes, que así salen al paso del debate público que se ha generado sobre la posibilidad del retorno del rey emérito tras la desclasificación de los papeles secretos del 23F.

El acceso a estos documentos, cuyo contenido confirma el papel decisivo del anterior monarca para acabar con la intentona golpista del 23 de febrero de 1981, ha puesto sobre la mesa la hipótesis de su retorno, sin que el Gobierno ni Zarzuela hayan puesto objeciones públicamente, dejando la decisión exclusivamente en sus manos.
Fue el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien este jueves, a través de un mensaje en las redes sociales que había anticipado a Zarzuela, expresó su deseo de que regresara a España tras destacar que la desclasificación de los archivos sobre la asonada «debe reconciliar a los españoles con quien paró el golpe de Estado».
Sin embargo, los portavoces parlamentarios de los grupos de izquierda le recordaron que no había salido de España rumbo a los Emiratos Árabes Unidos porque hubiera dudas de su papel en el 23F, sino por sus problemas fiscales, que incluso provocaron la apertura de diligencias, aunque luego fueron archivadas.
En Abu Dabi desde agosto de 2020
Juan Carlos I se instaló en Abu Dabi en agosto de 2020, después de que Felipe VI le retirara los alrededor de 200.000 euros anuales que percibía con arreglo a los presupuestos de la Casa del Rey y además de anunciara que renunciaba a la herencia que pudiera corresponderle.
Desde entonces, el rey emérito ha vuelto de visita a España en numerosas ocasiones, sobre todo para participar en regatas en competiciones en SanXenxo (Pontevedra), donde se aloja en casa de su amigo Pedro Campos.
Nunca ha vuelto a pernoctar en el Palacio de la Zarzuela, y en una ocasión en que tuvo que dormir en Madrid tras asistir al funeral por su sobrino Juan Gómez-Acebo, en septiembre de 2024, se alojó en un lujoso hotel del centro de la capital.
El PP lo ve «obvio»
La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, ha considerado este viernes que es «obvio» que si el rey emérito vuelve a fijar su residencia en España tendría que «pagar impuestos» en España.
García lo ha indicado así también al señalar que la desclasificación aprobada por el Gobierno ha servido para confirmar el «papel indiscutible» que tuvo el entonces jefe del Estado «para preservar la democracia y el Estado de Derecho».
La portavoz del PP en el Senado cree que para la mayoría de los españoles «sería triste ver morir fuera de España» al rey emérito.
Para Sumar, debe explicar la «evasión de impuestos»
Por su parte, la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, ha considerado este viernes que si Juan Carlos I quiere regresar a España deberá hablar sobre el motivo por el que se fue: «Para no dar explicaciones de una evasión de impuestos».
En declaraciones a la prensa en el Congreso, donde ha participado en el seminario ‘La reforma del tiempo de trabajo’, Barbero se ha incidido en que más allá de su papel en el golpe de Estado, Juan Carlos I «tendrá que hablar de la evasión de impuestos, de los delitos que pudo haber ahí», más allá de si han prescrito o de la «la inviolabilidad» de su figura.
«Que venga y hable de eso y a mayores de lo que le dé la gana», ha remachado Barbero, quien además ha insistido en la exigencia de Sumar de aprobar una nueva ley de secretos oficiales para dejar atrás la de 1968.