Madrid (EFE).- «Yo quiero que la memoria se quede a vivir en las aulas». Con esta frase han despedido alumnos y profesores el acto del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, celebrado este lunes y dedicado al proyecto educativo ‘Memoria y Prevención del Terrorismo’, que ha permitido a 40.000 estudiantes escuchar la voz de las víctimas.
Un proyecto puesto en marcha en 2018 para concienciar a los jóvenes estudiantes sobre las terribles consecuencias del terrorismo y la violencia, como ha recordado en el acto el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Este programa combina el uso de materiales educativos específicos con el testimonio «cívico y ejemplar» de las víctimas del terrorismo, lo que para el ministro supone «un valioso instrumento de prevención frente a la radicalización violenta y para neutralizar la narrativa terrorista».
Atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid
Para conmemorar este día europeo, que se celebra el día 11 de marzo por los atentados de 2004 en Madrid, en los que murieron 193 personas y alrededor de 2.000 resultaron heridas, el Ministerio del Interior ha querido que víctimas y estudiantes compartieran en el salón de actos de la Institución Libre de Enseñanza su experiencia en ese programa educativo.
Ha participado profesores y alumnos de los institutos Las Musas de ala capital y Antonio Machado de la localidad madrileña de Alcalá de Henares, así como la hija del cocinero de la cafetería Rolando, que murió en un atentado junto con otras 12 personas, y una mujer víctima del 11M.
«Hasta que no lo escuchas no sabes que fue tan real», ha aseverado una de las alumnas.

Mientras, las víctimas han reconocido que cuando llegan al aula, los alumnos miran le móvil o parecen distraídos, pero a los pocos minutos se quedan «perplejos», empatizan e incluso las abrazan al final.
¿Qué les preguntan en el coloquio? Las víctimas han explicado que, sobre todo, cuestiones emocionales, sobre el perdón o sobre cómo se sintieron tras el atentado. Llegan a no creerlas cuando les aseguran que son capaces de perdonar.
«Todavía hay esperanza. A los chicos algo les mueve», ha enfatizado una de las víctimas.
Recordar no es abrir heridas, sino impedir que se repitan
En el acto ha intervenido el presidente de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Juan Francisco Benito, quien ha recordado que los atentados son algo más que una fecha en el calendario, «son una herida colectiva de nuestro país».
La respuesta al terrorismo -ha continuado- no puede ser el odio, sino la memoria, la justicia y la educación. Y ha añadido: «La violencia jamás puede ser una opción política, religiosa o identitaria».

Ha hecho una llamamiento al recuerdo de las víctimas y ha sentenciado: «Recordar no es abrir heridas, sino impedir que se repitan».
Por su parte, Marlaska ha agradecido a las víctimas su «sacrificio» al compartir su doloras experiencias con los jóvenes, así como su «generosidad» al tratar de concienciarles y sensibilizarles con el mensaje de que la violencia «nunca —jamás— es la solución».
Y ha asegurado que la sociedad española «ha interiorizado ya de manera fehaciente que quien pierde la memoria pierde su futuro y, por eso, ya no desatiende el deber ético, político y moral» de proporcionar a los afectados por el terrorismo «verdad, justicia, reparación y derecho a la no repetición».
El acto ha estado amenizado por la cantante Sofía Comas.