Madrid (EFE).- Los ciudadanos españoles demandan mayor firmeza en el cumplimiento de las normas de seguridad vial. Más de ocho de cada diez (83,2 %) son partidarios de sancionar a los peatones que crucen un paso de cebra mirando el móvil y el 76,4 % opina que habría que multar a los que se pasen un semáforo en rojo.
Son algunas de las principales conclusiones de un estudio sobre ‘La percepción de los peatones en España’, de la iniciativa Ponle Freno-AXA, realizada mediante 3.570 encuestas a personas mayores de edad que residen en ciudades de más de 100.000 habitantes.
La encuesta constata también que un 40,6 % de los ciudadanos cree que la seguridad vial se mantiene igual que hace unos años y dan una nota media a las ciudades de 6,45 en este aspecto.
Encabezan el ránking Madrid y Barcelona, seguidas de Zaragoza, A Coruña, Bilbao, Vitoria, Sevilla, Vigo, Valencia, Oviedo, Valladolid, Gijón, Cádiz, Málaga y Santander.

Los datos se han hecho públicos en una jornada en la que se ha presentado el ‘Manifiesto de Peatones 2030’ con el objetivo de reducir a la mitad los atropellos en ciudades, que ha contado con la presencia del director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT, Álvaro Gómez, y el secretario general de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Luis Martínez-Sicluna.
Poner el foco en «el caminar por caminar»
El representante de la DGT ha señalado que hay que poner el foco en «el caminar por caminar» y ha señalado que se ha conseguido revertir la tendencia en la mortalidad de peatones en vías urbanas, con una reducción del 16 % entre 2019 y 2024.
No obstante, ha considerado que 207 peatones fallecidos en atropellos en ciudades durante 2024 (último año con datos consolidados) «es una barbaridad» y ha animado a los ayuntamientos a ser proactivos para «anticiparse a las muertes».
El secretario general de la FEMP ha tomado el testigo al asegurar que la seguridad vial es una obligación institucional y ha abogado por mejorar el diseño de las ciudades «para que caminar sea un sinónimo de seguridad».
«La FEMP asume el Manifiesto y se compromete a difundirlo en los más de 8.000 ayuntamientos a los que representa para que aquellos que quieran se adhieran», ha dicho Martínez-Sicluna.
Entre las propuestas del documento están el aumento de las áreas peatonales, la ampliación de las zonas de límite 20 km/h y 30 km/h de prioridad peatonal, la retirada de obstáculos de las aceras para hacerlas más confortables, o la adopción de sistemas de inteligencia artificial en los cruces masivos de peatones que permitan a los semáforos regular los tiempos de paso de los viandantes en función del flujo de personas.
Ya hay 11 ciudades que han manifestado su disposición a firmarlo: Badalona, Bilbao, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Málaga, Palma de Mallorca, Santander, Valencia, Vigo, Zaragoza y Jerez.
Como medida estrella para impulsar la seguridad de los peatones en las ciudades, los ciudadanos se inclinan mayoritariamente por la iluminación de los pasos de peatones que, junto a sobreelevarlos a la altura de las aceras y hacerlos más próximos (entre 50 y 60 metros de distancia entre ellos) son las características principales «para «salvar vidas», ha puesto de relieve Ana Montalbán, arquitecta y directora técnica de la Red de Ciudades que Caminan.