Madrid, 18 mar (EFE).- Tras las elecciones del domingo en Castilla y León, PP y Vox siguen negociando para buscar acuerdos que garanticen la gobernabilidad en Aragón y Extremadura, conversaciones que manejan con discreción, pero sobre las que circula el mismo mensaje a medios de comunicación: que no hay acuerdo porque el otro no quiere.
Según fuentes del PP, las conversaciones continúan y no ha cambiado nada ni desde el domingo, cuando se celebraron elecciones en Castilla y León, ni desde hace dos semanas, y la voluntad del partido liderado por Alberto Núñez Feijóo sigue siendo la misma, lograr un acuerdo cuanto antes.
Sin embargo, señalan, no es el PP quien maneja los tiempos. El partido de Feijóo, afirman las fuentes, sigue con la mano tendida para alcanzar un acuerdo y es Vox, aseguran, quien lo ha estado bloqueando por estrategia electoral, por las elecciones de Castilla y León.
Y tras éstas es el momento de desbloquear, señalan, ya que sigue sin haber escollos que impidan el acuerdo y sí está habiendo, y ha habido, aseguran, concreción en las medidas, como reclama Vox.
Sobre si el PP quiere que Vox entre en los gobiernos o que el pacto sea a base de acuerdos puntuales, las fuentes de Génova afirman que es una decisión del partido liderado por Santiago Abascal y que ellos la respetarán.
El líder de Vox ya ha sugerido que querrán estar dentro de los Gobiernos en las tres regiones y fuentes de la formación lo han confirmado este miércoles y han señalado además que el plan es entrar en los Gobiernos de una manera proporcional con el resultado de las elecciones en cada territorio.
Vox niega la estrategia electoral
En una entrevista en RNE, el portavoz de Vox, José Antonio Fuster, ha negado que el no a la investidura de la presidenta extremeña en funciones, María Guardiola, por la falta de acuerdo haya sido por una estrategia electoral. «No hay tacticismo», ha afirmado, ya que Vox es «un partido muy directo».
Según ha dicho, Vox hizo «una propuesta muy razonable» en Extremadura de 23 puntos y, «si el PP hubiera querido» habría habido acuerdo en ese momento y habría habido Gobierno en Extremadura «desde hace bastante tiempo».

«El Partido Popular también juega a lo suyo, que son 45 años de poder municipal, de poder autonómico y saben perfectamente cómo se juega estos juegos», ha añadido.
El partido de Feijóo, ha asegurado, ha llevado a cabo en las últimas semanas una «guerra sucia» contra Vox que «tampoco ayuda».
Un acuerdo en manos del otro
Si el PP dice que Vox tiene la llave para llegar a un acuerdo, según Fuster es de la formación de Feijóo de quien depende ese posible pacto.
«Está en la mano del Partido Popular, ellos ya saben lo que nosotros queremos, se lo hemos planteado, es un cambio de políticas y, a partir de ahí, unas garantías para que ese cambio de políticas sea real, así que en su mano está», ha insistido el portavoz de Vox.
En una entrevista en esRadio, Feijóo subrayo el martes que debería haber acuerdos con Vox sobre los gobiernos de Extremadura y Aragón antes de abril, así como para la constitución de la Mesa de las Cortes de Castilla y León.
Los problemas internos de Vox
En paralelo a la negociación con el PP, Vox se ha encontrado este miércoles con un manifiesto impulsado por exidirigentes del partido, en el que exigen la convocatoria de un congreso extraordinario.
Pese a las duras críticas vertidas en la declaración, desde la formación de Santiago Abascal niegan disidencias y corrientes internas y cargan contra los firmantes, a quienes creen que solo les guía su «ego».
Así lo cree Fúster, quien ha recalcado que Vox lo que necesita son grandes líderes que se metan «el ego donde les quepa».
Entre los promotores del manifiesto y del congreso extraordinario figuran Iván Espinosa de los Monteros, Javier Ortega Smith, Rocío Monasterio, José Ángel Antelo, Víctor Sánchez del Real o Víctor González Coello de Portugal, todos ellos exaltos cargos de Vox.