Madrid (EFE).- La reunión del Consejo de Ministros para aprobar el plan anticrisis por la guerra de Irán tenía que iniciarse a primera hora de este viernes pero el plante de los ministros de Sumar ha devenido en una vorágine de negociaciones que ha acabado, tras más de dos horas, con acuerdo y un texto de última hora sobre vivienda.
Cuando los cinco ministros de Sumar llegaron esta mañana al edificio de Moncloa que alberga la Sala del Consejo comprobaron que el texto que se iba a aprobar era el mismo sobre el que habían estado negociando por teléfono hasta bien entrada la noche.
No había avances.
El plante
Encabezados por la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, entraron en una de las salas del edificio y allí decidieron, en el momento que dieron las nueve y media de la mañana, hora prevista para el inicio de la reunión, plantarse.
Así lo relatan fuentes de Sumar, que cuentan que a partir de ese momento se sucedieron las negociaciones, entre Sánchez y Yolanda Díaz; entre el ministro de Cultura y portavoz de Movimiento Sumar, Ernest Urtasun, y la vicepresidenta primera, María Jesús Montero; y hasta del jefe del Ejecutivo con todos los representantes de Sumar.
En ellas, los ministros discrepantes trasladaron sus peticiones desde la «firmeza», con un planteamiento en el que la aprobación de las medidas sobre los alquileres y sobre los márgenes empresariales era innegociable.
Cuentan en Sumar que uno de los impulsores de esta última medida ha sido el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, quien, cuando se cerró el acuerdo con la parte socialista para incluirla en el plan, se puso a redactar el texto personalmente.
Bustinduy, quien esta semana se ha vuelto a descartar para liderar el espacio a la izquierda del PSOE, ha dicho después del Consejo de Ministros que las dos «conquistas» de este viernes son «importantísimas» para la mayoría social de nuestro país.
El acuerdo que finalmente ha salido de más de dos horas de negociaciones se ha plasmado a través de la aprobación, ya en el Consejo de Ministros, de dos decretos ley diferenciados: uno con el plan ‘anticrisis’, en el que se incluyen medidas de intervención sobre los márgenes empresariales; y otro específico con medidas en materia de vivienda.
No dar argumentos al PP
Por su parte, fuentes del ala socialista del Gobierno han explicado que no se habían negado a adoptar alguna medida en materia de vivienda, pero no en el real decreto que incluía el grueso de las decisiones para no dar argumentos al PP para que pudiera votar en contra.
Esas medidas, han defendido, podían ir más adelante. Han recordado además que, de hecho, se han lanzado sucesivos mensajes desde el Gobierno de que el paquete de medidas previsto era el primero, pero que se podían ir implementando otras en función de la evolución de los acontecimientos.
Escenificación de las discrepancias
Aunque contaban con que Sumar no estaba de acuerdo en dilatar los asuntos relativos a vivienda, no preveían la actitud que han tenido finalmente sus ministros de no entrar en la reunión del Consejo.
Y tras insistir en que es normal que haya diferencias en el Gobierno de coalición entre dos partidos distintos, consideran que Sumar ha forzado la situación y ha hecho una escenificación de sus discrepancias en un momento en el que reconocen que estas formaciones quiere marcar perfil tras los resultados conseguidos en las ultimas elecciones autonómicas.