Las ONG de cooperación, movimientos sociales, sindicatos y partidos de izquierda celebran una manifestación bajo el lema "No a la guerra", este sábado en la plaza del Ayuntamiento en Valencia. EFE/Biel Aliño

Una manifestación recorre el centro de València con el grito unánime de «No a la guerra»

València (EFE).- Una manifestación bajo el lema «No a la guerra» recorre este sábado el centro de València para mostrar su «firme oposición» a cualquier intervención militar que «viole la soberanía de los pueblos e ignore el Derecho internacional».

Convocada por movimientos sociales, sindicatos y partidos de izquierda, la manifestación, que ha contado con la participación de más de 10.000 personas según Delegación del Gobierno y ha partido sobre las 19:00 horas de la Plaza del Ayuntamiento, condena la «alianza bélica entre Israel y Estados Unidos».

Considera esta alianza una «acción conjunta amparada en la impunidad, que vulnera el derecho internacional y condena a la barbarie a toda la región ante la pasividad cómplice de la comunidad internacional».

Asegura que esta situación se enmarca en una «realidad geopolítica donde la guerra se convierte en sistémica: El genocidio palestino, la agresión contra Venezuela, la asfixia económica en Cuba, la escalada bélica contra Irán o la cronificación de la guerra de Ucrania evidencian una misma estrategia: una normalización de la militarización que ignora la diplomacia por imponer intereses neocoloniales a escala global».

«Nos oponemos a cualquier intervención que viola la soberanía de los pueblos»

«Nos oponemos a cualquier intervención militar que viole la soberanía de los pueblos y defendamos el derecho de autodeterminación», afirman los convocantes, que denuncian el «imperialismo y la utilización de la guerra como herramienta de dominación» y aseguran que las «bombas no traen democracia ni libertad: traen muerte, destrucción y sufrimiento para los pueblos».

Rechazan «las guerras, las sanciones coercitivas y cualquier tutela imperial sobre países soberanos» y exigen un «alto el fuego inmediato y una desescalada total en todos los conflictos, así como el estricto respeto del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas como base imprescindible para la convivencia entre los pueblos».

Afirman que el aumento del gasto militar «significa recortes en derechos sociales» y mientras «se promueve la guerra, se debilitan las políticas que garantizan la vida digna». Por ello, reclaman «un compromiso renovado con el desarme nuclear y con mecanismos basados ​​en el diálogo, la cooperación y la diplomacia, y no en la lógica de bloques militares y de confrontación».

Añaden que no se puede ignorar «la subida del precio de materias primas que repercutirán en el precio de los productos y que acabaremos pagando toda la población. Si no terminamos con la guerra, la guerra terminara con el mundo que conocemos, y no para mejorarlo», advierten.

«La historia se repite y volvemos a vivir tiempos preocupantes en los que se amenaza el bienestar y el futuro de los pueblos», aseveran los convocantes, que hacen un llamamiento a la movilización.