Madrid (EFE).- El Gobierno ha pedido este martes a las autoridades iraníes que pongan fin a las condenas a muerte, tras condenar «categóricamente» las ejecuciones recientes de opositores al régimen de iraní.
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación reitera su rechazo a este «castigo inhumano», que es «contrario a los derechos humanos más fundamentales de vida y dignidad».
Condena la represión
También condena la «sangrienta represión» del régimen de Irán sobre su población y, especialmente, contra los manifestantes pacíficos, muchos de ellos asesinados o ejecutados tras juicios sumarios, o detenidos arbitrariamente.
El departamento que dirige José Manuel Albares reitera asimismo su firme condena a los «ataques indiscriminados» del régimen iraní contra la población civil, viviendas e infraestructuras civiles estratégicas de los países del Golfo y la región.
Tras advertir de que todo ello se hace «violando sistemáticamente» el derecho internacional, el Gobierno traslada sus condolencias a las familias de los fallecidos, y su solidaridad a todas las víctimas de esos ataques.
Por otra parte, el Ejecutivo de Pedro Sánchez exige al régimen de Irán que ponga fin a los ataques contra los países del Golfo y de la región, y que desbloquee la navegación en el estrecho de Ormuz.
Y llama a todas las partes a la «contención» y a «desescalar el conflicto», antes de recordar que el impacto desestabilizador que está produciendo «ya tiene alcance global».