París (EFE).- El último juicio que tiene pendiente en Francia el exdirigente de ETA José Antonio Urrutikoetxea, alias Josu Ternera, y que condiciona su entrega a España para las causas que tiene allí abiertas, comenzó este jueves en París.
Urrutikoetxea, de 75 años, acudió al Tribunal de Apelación de la capital francesa, acompañado de su mujer, Agnès Cerlo, y de la hija de ambos.
La audiencia, programada para este jueves y viernes tras haber sido aplazada el pasado mes de octubre por razones de salud, comenzó con la identificación del encausado, que dio su nombre y su fecha de nacimiento.
Condenado en rebeldía
Este sumario, que se refiere a su supuesta implicación con ETA entre 2002 y 2005, es el último que tiene abierto Josu Ternera en Francia.
Por esos hechos ya fue condenado en rebeldía en 2010 a siete años de cárcel, pero al ser capturado tras más de 17 años de clandestinidad en los Alpes franceses en 2019, pidió -como era su derecho- que se repitiera el juicio en su presencia.

Eso debería haber ocurrido en principio en 2021, pero su defensa consiguió, amparándose en cuestiones formales, que la causa volviera a la fase de instrucción y luego se ha ido posponiendo de forma repetida.
Un juicio del que depende su extradición a España
El pasado mes de octubre, volvió a posponerse al no acudir Urrutikoetxea a la audiencia por su estado de salud. El médico que designó entonces el tribunal constató que tenía problemas de hipertensión.
Más allá de dirimir sus presuntas responsabilidades en esos hechos, este proceso es relevante porque de su finalización depende que Josu Ternera tenga que responder por fin a las dos euroórdenes españolas que han sido aceptadas por la Justicia francesa y de otra sobre la que todavía no hay decisión.









