Barcelona (EFE).- La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, dijo este sábado a su llegada a la cumbre de líderes progresistas de Barcelona que «no hay crisis diplomática» entre su país y España y «nunca» la ha habido.
«No hay crisis diplomática, nunca ha habido», dijo Sheinbaum, que asiste en Barcelona junta a otros líderes latinoamericanos como los presidentes de Brasil, Lula da Silva, y Colombia, Gustavo Petro, y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, a una cumbre en defensa de la democracia.
«Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria», añadió.
La mandataria expresó su satisfacción por estar en Barcelona «defendiendo siempre la democracia» y recordó la célebre frase del presidente estadounidense Abraham Lincoln sobre que la democracia «es el poder del pueblo por el pueblo y para el pueblo».
Sheinbaum ofrece México como sede de la próxima cumbre
A la cumbre en defensa de la democracia asisten también los presidentes de Uruguay, Yamandú Orsi, y Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, el exmandatario chileno Gabriel Boric así como representantes de otros gobiernos progresistas.

El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, anfitrión del encuentro, ha desvelado que la presidenta de México ha ofrecido su país como sede de la cumbre en 2027.
En su intervención de apertura de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, Sánchez ha dado la bienvenida a este encuentro a Sheinbaum, que es la primera vez que participa en este foro, y a renglón seguido le ha agradecido que haya ofrecido su país para la cumbre que se celebrará el año que viene.
Ya en su posterior intervención, Sheinbaum ha confirmado su voluntad de que México acoja el próximo año una nueva edición de esta cita; un encuentro que según ha dicho, se debería focalizar en «la economía centrada en el bienestar» y en dar con «una democracia que responda a las verdaderas necesidades de los pueblos».
«Democracia significa elevar el amor por encima del odio, cultivar la generosidad en lugar de la avaricia, la fraternidad por encima de la guerra. Significa que la vida no se compra, como tampoco la libertad y la dignidad de los pueblos. Solo el respeto a la diversidad y el amor a los demás hará posible construir un mundo donde quepan todos y todas», ha añadido la presidenta mexicana.








