Madrid (EFE).- El exportavoz de Sumar Íñigo Errejón ha ratificado este viernes ante el juez su querella contra Elisa Mouliaá por calumnias y ha negado que extorsionase a testigos de la causa en la que se le investiga por presunta agresión sexual a la actriz, quien no ha acudido a declarar por segunda vez alegando que está de baja, lo que ha motivado que el magistrado ordene que un forense la examine en su casa próximamente.
Mouliaá y Errejón estaban citados este viernes a las 10:30 horas ante el juez Arturo Zamarriego, pero la actriz no ha acudido a declarar en el juzgado, por segunda vez, argumentando que está de baja y que además no debe coincidir con su presunto agresor.
De baja médica
La letrada de Errejón había solicitado que, de no presentarse, se tomaran las medidas oportunas, «incluso de forma coercitiva», habida cuenta de «las expresas y públicas intenciones de la querellada de no comparecer al llamamiento judicial de esa fecha ni de cualquier otra que señale este órgano».
Entre estas medidas estaba la de que un médico forense acudiera a la vivienda de Mouliaá para confirmar si está incapacitada para declarar judicialmente.
El juez ha propuesto a la letrada de Mouliaá que declarara telemáticamente, a lo que la actriz se ha negado argumentando que no está en condiciones, y finalmente el magistrado ha ordenado que un forense vaya a su casa a examinarla.
Al ser ya primera hora de la tarde, este trámite no se prevé que se lleve a cabo este viernes sino otro día sin concretar, han detallado fuentes jurídicas.
Se trata de la segunda vez que Mouliaá no acude al juzgado, después de que el pasado 27 de marzo el que era su letrado argumentara que se iba a operar y previamente ella adujese que estaba de baja médica.
Errejón se ratifica en su querella
Sí ha declarado Íñigo Errejón, quien ha ratificado la querella por calumnias, recalcando que fue un testigo el que se puso en contacto con él al conocer, en octubre de 2024, la denuncia de Elisa Mouliaá, para manifestarle que no era así y que él quería contar la verdad, han detallado fuentes presentes en la declaración.
A la salida del juzgado al término de su declaración, Errejón ha confirmado, en declaraciones a la prensa, que no extorsionó a nadie y, por lo tanto, ha ratificado los hechos denunciados.

«Tengo plena confianza en que la justicia va a hacer responder (a Mouliaá). Va a empezar a hacerle responder por tantas mentiras y por tantas difamaciones», ha dicho.
También ha declarado como testigo, por videoconferencia, el dueño del piso en el que se celebró la fiesta en la que presuntamente se produjo la agresión sexual, quien ha explicado que Errejón no le coaccionó ni extorsionó, y que fue él quien se puso en contacto con el expolítico, a iniciativa propia, porque no le parecía justo lo que estaba viviendo.

Este testigo ha reiterado, como ya hizo ante el juez, que en aquella fiesta vio a Mouliaá (que entonces era amiga suya, aunque luego dejaron de serlo) «muy tranquila» y «nada bebida», y que ella le dijo «que se iba a casa con Errejón», han detallado fuentes de la defensa del expolítico.
Este viernes no ha declarado su pareja, también dueña del piso de la fiesta, porque no se encuentra bien.
Ambos declararon en su día que la que era su amiga en aquel momento les presionó luego, una vez denunciada la presunta agresión sexual en 2024, para que validasen su versión en el juzgado.









