Madrid (EFE).- El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha ironizado este lunes en el Tribunal Supremo que el comisionista Víctor de Aldama le atribuya en cada declaración el cobro de «más millones», y ha subrayado: «No van a encontrarme nada».
En su declaración en el Tribunal Supremo en el juicio por la trama del pago de mordidas por contratos de mascarillas en la pandemia, el ex número 3 del PSOE ha subrayado que en 10 años los investigadores solo han hallado poco más de 94.000 euros de origen desconocido que él cuestiona y dice poder explicar.
Pide «rigor» a la UCO
«No ha habido otra forma de encontrarme más, y se pueden empeñar, no me van a encontrar nada», ha aseverado Ábalos, quien ha abundado en que, de ser cierta esa cantidad, equivaldría a ingresos de 500 euros al mes en el «gran caso de corrupción de mascarillas».
El exministro, en prisión provisional desde noviembre, se ha mostrado «encantado» de que Aldama, también encausado en este juicio y quien le acusó del cobro de mordidas millonarias, le aumente los «millones» que habría cobrado en cada declaración, porque «cuantos más millones, más exigible es la localización de ese dinero».
Ábalos ha pedido analizar con «rigor» el informe patrimonial de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil porque, tras echar cuentas, a él le sale «bastante menos» cantidad de esos más de 94.000 euros desconocidos que le imputa la UCO y que -subraya- ha sacado de los mensajes de Koldo García, su exasesor y también acusado.
Ábalos niega que recibiera dinero de Aldama
Ábalos ha negado recibir cualquier cantidad de dinero de Aldama. «Ya le digo que no y no hay ninguna evidencia en absoluto sobre ello», ha indicado en el Supremo.
Lo ha dicho a preguntas de su abogado, Marino Turiel, en el juicio que se celebra contra él, contra Aldama y contra el exasesor ministerial Koldo García por una trama de mordidas en contratos de mascarillas durante la pandemia.
No ha sido hasta el interrogatorio de su abogado que no se le ha preguntado directamente por los pagos que Aldama aseguró haber hecho tanto a Ábalos como a Koldo García, en concreto de 10.000 euros al menos durante una buena temporada y un total de entre 3,5 y 4 millones de euros.
Cuando ya casi finalizaba la declaración, que ha durado seis horas y media, el letrado de su defensa le ha preguntado: «¿Ha recibido alguna cantidad de Aldama por sí mismo o por una de sus sociedades?».
Antes de negarlo, Ábalos ha querido dejar claro que su relación con el reconocido comisionista fue «siempre indirecta» y ha querido poner sobre la mesa algunos asuntos sobre los que Aldama ha cambiado de versión, según él, como que no había pagado nunca «señoritas» y en su declaración en el juicio confirmó que sí lo había hecho en México.
Un cambio en la cultura de pago
Para intentar disipar las sospechas de la UCO sobre su patrimonio, el exministro ha aludido a un cambio en «la cultura de pago» a lo largo de los años, ya que «cada vez la gente retira menos dinero en efectivo y se impone el uso de la tarjeta», y también un cambio en su necesidad de disponer de efectivo cuando ostentó la cartera de Transportes (2018-2021).
Durante ese tiempo él «no iba pagando por ahí», ha subrayado. Como ministro, o te invitaban o invitabas tú con cargo a protocolo, no usaba vehículo particular -de hecho, lo vendió porque «estaba pudriéndose en el parquin»- y los gastos ajenos a sus cargos públicos los cubría con tarjeta de crédito, ha explicado.

Ábalos ha cuestionado además que la UCO no haya tenido en cuenta las «relevantes» aportaciones económicas de su exmujer a la economía familiar o que los investigadores incluyan en los ingresos en efectivo de origen desconocido el pago del alquiler que Koldo García le abonaba cada mes por un piso de su propiedad.
Ha subrayado que no es su «problema» que la UCO no sepa de dónde salía ese dinero en efectivo de Koldo García, y ha lamentado asimismo que no le llame la atención que, tras salir del Ministerio, tenga que sacar dinero de su tarjeta de crédito porque no tenía otro modo de pagar. Así sacó 4.800 euros para pagar una deuda que tenía con su asesor.
Niega que los ‘folios’ que pedía fuesen billetes
Ábalos ha negado además que los ‘folios’ que pedía y que los investigadores de la UCO consideran que se referían a dinero, fueran billetes: «Si fuera dinero, no pediría cajas», ha apostillado.
Ha lamentado que le tenga que tocar demostrar una terminología normal porque en la investigación se haya partido de un lenguaje criminal y lo ha comparado gráficamente con esta frase: «Cómo justifica uno que tiene sed y que lo quiere es beber».

Ha recordado que tuvo que «invertir la carga de la prueba» para demostrar que «cuando pido folios, son folios», Por eso, pidió al Ministerio de Transportes que justificara ese gasto de material, pero se le denegó.
No así en el Congreso de los Diputados, que sí le certificó el consumo de folios, que ha reconocido que eran muchos en ambositios porque él tiene aún «esa cultura del papel» e imprimía muchos documentos.
Respecto al Ministerio, ha explicado que la impresora que usaba estaba en la casa en la que vivía dentro del ministerio de Transportes y no en su oficina. Por eso, todos los folios que pedía iban a su vivienda, donde se los llevaba Koldo o un chófer.
Delegó en Koldo García los gastos
Asimismo, el exministro ha afirmado que delegó en su exasesor Koldo García todos los gastos que tenía la Secretaría de Organización del PSOE, que él encabezaba, y ha recalcado que hasta 2021 en el partido se reintegraban los desembolsos anticipados en metálico.
Como Koldo García era asesor de Ábalos en el Ministerio de Transportes, el exministro lo «aprovechaba» para que, como colaborador suyo en la Secretaría de Organización, gestionara todos los gastos de este órgano del partido, que eran mayores que los de otras secretarías por sus propias características, aunque la operativa era la misma en todo el partido.
«Nunca me metí en el tema del dinero», ha dicho Ábalos, que ha explicado la operativa de Ferraz para devolver los gastos que adelantaban. En el caso del exministro y ex número dos del partido los pagaba Koldo García, a quien, como dice la UCO y ha reconocido Ábalos, le transfirió 23.000 euros, entre los que se incluyen dos transferencias que el PSOE le hizo al entonces secretario de Organización.









