Madrid (EFE).- El 85 % de los españoles considera que la desinformación, bulos y manipulación de imágenes o vídeos suponen una amenaza para la democracia y el 86 % opina que se debería «regular y sancionar de forma más severa la divulgación de informaciones falsas».
Así consta en el estudio ‘Desinformación y humor’ publicado este miércoles por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que también revela que un 61,2 % de los españoles señala a la política como el ámbito donde más desinformación se produce y un 91,7 % cree que hay partidos que utilizan medios para desinformar.
A la hora de preguntar a ese 91,7 % qué partido consideran que usa en mayor medida la desinformación, el 34,2 % apunta a Vox, el 23,7 % al PSOE, el 7,7 % al PP, el 1,4 % a Podemos y un 0,4 % a Se Acabó la Fiesta. Un significativo 20,3 % entiende que todos los partidos políticos usan la desinformación.
El estudio ha sido realizado entre el 4 y el 19 de mayo sobre una muestra de 3.493 entrevistas.
El 91,4 % percibe España como un país de bulos
El estudio constata que el 47,7 % de españoles percibe que España es un país en el que circulan «muchos bulos e información falsas» mientras que para un 43,7 % se propagan «bastantes».
Según la encuesta, el 81,9 % reconoce que le preocupa «mucho y bastante» la existencia en España de divulgación de noticias falsas y un 88 % estaría de acuerdo con que las redes sociales (principalmente Facebook, Instagram y X) cumplieran obligatoriamente un código de principios para combatir la desinformación.
Los españoles consideran en un 56 % que la desinformación contribuye «mucho» a manipular la opinión pública y un 42,9 % afirma que erosiona la estabilidad de los estados y las instituciones.
El 55,7 % no quiere chistes en el debate político
Respecto al uso del humor y los chistes en el debate político, aunque en algunos casos puedan suponer falsedad de hechos, el 55,7 % opina que no deberían utilizarse frente a un 38,9 % que se muestra partidario.
Sobre la frecuencia con la que reciben chistes o memes, el 32,1 % afirma que «rara vez o nunca» mientras que al 29,1 % le llegan a diario, al 19,8 % varias veces a la semana y al 13,8 % varias veces al mes.

En relación al tipo de chistes o memes que reciben los encuestados, los políticos superan el 60 %, seguidos por los referidos a mujeres e inmigrantes.
El 93 % de los encuestados se consideran personas con sentido del humor y para un 64 % este tiene una importancia en su vida cotidiana «alta y muy alta».
Al 52 % le molesta el humor sobre género
Respecto al humor que más gusta, el 56,5 % se decanta por el irónico o sarcástico y un 16,8 % por el humor absurdo.
La encuesta constata que al 53 % le incomoda «mucho y bastante» el humor sobre temas sensibles como la inmigración y un 52 % afirma que le molesta que se haga humor sobre asuntos de género.
También el humor sobre temas religiosos molesta «mucho y bastante» al 33 % de los encuestados mientras que los de temas políticos incordian a un 25 %.

El 44,4 % de los encuestados opina que el humor debe de tener límites que no deberían traspasarse «en algunos casos» y el 38,4 %, «claramente».
A la pregunta de si en España en estos momentos hay libertad suficiente para hacer humor sobre cualquier tema, el 38,5 % dice que «depende de los casos» y el 24,4 % considera que «sí, en general».
No obstante y en comparación con hace diez años, el 24,7 % cree que el humor en España es «mucho más limitado» y el 30,8 % «algo más limitado».
Un 43,5 % reconoce dejar de hacer un chiste o comentario cómico «algunas veces» por miedo a que pudiera ser malinterpretado y un 13,3 % «muchas veces».
Los medios preferidos para seguir contenidos de humor son: las redes (38 %), las conversaciones personales (20,2 %), la televisión (15,3 %) y la radio (13,1 %).










