Madrid (EFE).- La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha lamentado la suspensíón del proyecto europeo para desarrollar cazas de sexta generación, conocido como Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), que considera un «fracaso» y buscará vías para recuperar este plan, en el que participaban Alemania, Francia y España.
Este proyecto ha fracasado definitivamente, después de que Berlín y París llegaran al más alto nivel a la conclusión final de que las diferencias entre Airbus y la empresa francesa Dassault eran insuperables.
En declaraciones a los periodistas en los pasillos del Senado, Robles ha lamentado este desenlace y ha considerado que «se han antepuesto intereses de la industria a la seguridad de Europa», lo que ha calificado de «preocupante» y «grave».
«Vamos a hacer todo lo posible para que este proyecto tenga otra vía»
«Por parte de España vamos a hacer todo lo posible para que este proyecto tenga otra vía», ha señalado Robles, que, aunque descarta una plataforma conjunta, apuesta por buscar una solución común ante un proyecto que considera «absolutamente imprescindible» y cree que existen «muchas alternativas» que los Gobiernos de Alemania, España y Francia tienen previsto abordar «en estos días».
Robles ha lamentado que cuando llega el momento de los grandes programas de Defensa, que son necesarios, «algo falla» y ha considerado lo ocurrido con el caza europeo como un «punto de atención» para las industrias, que a su juicio «anteponen intereses económicos cuando los intereses tienen que ser los europeos de seguridad y defensa».
«España necesita un avión de sexta generación, y Europa necesita programas conjuntos, mucho más en este momento en el que la protección del espacio aéreo es esencial como estamos viendo», ha recalcado Robles, acerca de una situación que ve «preocupante» y síntoma del «fracaso de las políticas de seguridad y defensa de la Unión Europea».
Este proyecto, que se ha suspendido, se remonta a 2019 y en él participaban a partes iguales España, Francia y Alemania; era un proyecto estratégico para Europa con el que se buscaba reemplazar a partir de 2040 a los Eurofighter y Rafale hoy en servicio.








