Madrid (EFE).- La secretaria del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, Gertrudis Alcázar, se ha acogido este lunes a su derecho a guardar silencio durante su comparecencia en la comisión de investigación del Senado sobre la gestión de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
Se acoge a su derecho a guardar silencio
Alcázar ha pedido la palabra al inicio de la sesión para leer un breve texto en el que ha recordado a los senadores de la comisión que tiene «la condición de investigada» en una causa judicial que tiene relación con la citación en el Senado.
«Siguiendo asesoramiento jurídico, y para preservar mis derechos fundamentales, voy a mantenerme en silencio», ha explicado, además de añadir que espera que no entiendan los senadores que eso supone un «desaire» hacia ellos.
Tras esa declaración inicial, Alcázar no ha vuelto a intervenir en ningún momento durante las dos horas que se ha prolongado la sesión, con preguntas de senadoras de PP, Vox, UPN y PSOE, todas ellas sin respuesta.

Rocío Dívar, del PP, ha comenzado preguntándole si se siente traicionada por Zapatero, junto a otras cuestiones sobre su manera de llevar la agenda y las facturas del expresidente.
Además, ha considerado extraño que Hacienda no se haya personado en la causa al haber aparecido joyas en la caja fuerte de la oficina de Rodríguez Zapatero.
A esas joyas ha dedicado buena parte de su interrogatorio la senadora del PP, así como a los contactos del expresidente con políticos y empresarios sudamericanos, sin que Alcázar haya contestado nada.
Por eso, le ha avanzado que volverá a ser citada a declarar en el Senado, al igual que todos los comparecientes que optan por no responder, y ha augurado que entonces no entrará acompañada por senadores socialistas, como ha ocurrido esta vez.
Paloma Gómez, de Vox, al igual que Dívar antes, ha leído mensajes privados de un móvil de Zapatero que se filtraron de un informe policial del sumario secreto, y ha hecho preguntas sobre su relación con el PSOE o sobre el préstamo que recibió la aerolínea Plus Ultra, entre otros asuntos, todas ellas también sin respuesta.
María Caballero, de UPN, ha centrado sus preguntas en los trabajos de consultoría que hacía Zapatero, y ha sido apercibida por la presidenta de la comisión, la senadora del PP Ana Beltrán, por no calificar en ocasiones los hechos como presuntos.

Además, Caballero ha recomendado a Alcázar que cuente y hable en los tribunales porque tratan bien a los colaboradores, en velada referencia al comisionista Víctor de Aldama.
Por el PSOE, Amparo Marco le ha hecho preguntas sobre su relación con la SEPI, sin respuesta asimismo, con las que ha tratado de demostrar que nunca habría tenido que ser convocada a una comisión de investigación sobre la gestión de la sociedad estatal.
Beltrán ha hecho varias advertencias a Marco para que se ciñera a la cuestión durante esa primera intervención, mientras que en la segunda, en el turno de conclusiones, la senadora socialista se ha quejado de que no se respete la presunción de inocencia y se ha preguntado cómo se devolverá el prestigio a la compareciente.







