Madrid (EFE).- La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha defendido este jueves que su pareja, Alberto González Amador, al contrario de lo que «ha pasado en otros casos» investigados por la Justicia, «no tiene joyas por el mundo» y hace sus declaraciones fiscales «en ‘A'».
Díaz Ayuso ha replicado así cuando, en un foro organizado por el diario ’20minutos’, le han preguntado por el caso que afecta a su pareja, a la espera de fecha de juicio por un presunto fraude a Hacienda de unos 350.000 euros; además, una pieza separada lo investiga por presunta corrupción en los negocios al comprar una empresa de estética a la mujer del presidente de Quirón Prevención.
La presidenta ha recalcado que González Amador «no tiene contratos con la Comunidad de Madrid», que «no pisa instalaciones del Gobierno autonómico para sus negocios» y que «nadie ha elegido un negocio suyo en el Consejo de Gobierno».
Afirma que «lleva más de quince años» en su profesión
Ha esgrimido igualmente que «lleva más de quince años» en su profesión de proveedor sanitario y que «esta misma semana ha hecho algo inédito» al apoyar que se practiquen los requerimientos de la Fiscalía sobre sus datos tributarios.
Por todo ello, opina que todo el caso responde a los intentos del Gobierno de Pedro Sánchez por «empatar» de manera que «valga» a su electorado, en alusión a los casos judiciales que afectan al entorno del presidente.
«Llevo así el 80 % de mi relación, con este asunto», ha lamentado Díaz Ayuso.
Contratación de Quirón
En cuanto a las críticas por la facturación de González Amador a Quirón, que la oposición ha vinculado con los desembolsos que hace la Comunidad al grupo sanitario, Díaz Ayuso ha alegado que la Administración madrileña contrata a Quirón incluso desde antes de que tuviera ese nombre.
«Es uno de los grupos sanitarios más prestigiosos del mundo (…) ¿Por qué prescindir de ellos?», ha cuestionado.
Preguntada por la denominada ‘ley de nietos’, la presidenta ha opinado que lo que «quiere» el Gobierno de Pedro Sánchez es «importar pobreza e importar votantes» con su regularización extraordinaria de migrantes y las nacionalizaciones, mientras que ella aboga por «importar personas y que todos tengan igualdad de oportunidades».
Ha censurado las «prisas» y «formas chapuceras» de esas dos leyes, después de ocho años en los que el Gobierno «no ha hecho absolutamente nada ni por los inmigrantes, ni por la integración, ni por los servicios públicos de nadie».
«Evidentemente, y conociendo a los personajes, sabes que lo que están haciendo es algo diferente, porque esto sí altera los censos y esto sí altera las elecciones», ha abundado.
Díaz Ayuso se ha preguntado «cómo va a votar una persona desde, por ejemplo, La Habana, cuando no puede votar ni a sus propios líderes».
Y ha añadido que el PSOE pretende determinar «a qué provincia va la papeleta» de esos votantes en función de «la tendencia de esa urna» y su «memoria de voto».










