Madrid (EFE).- El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha dado por iniciada la cuenta atrás para el cambio de Gobierno en España, que ha asegurado que es un clamor social, y para reconstruir el país después del proyecto «agotado» de Pedro Sánchez.
Feijóo ha hecho estas consideraciones en la rueda de prensa de balance del curso político que ahora termina y tras el que ha dicho que el presidente del Gobierno pasará sus últimas vacaciones de verano en La Mareta, en Lanzarote, y sus últimas navidades en Moncloa.
«No merece otra cosa que el mayor castigo electoral, porque ha sido una desgracia para este país», ha advertido y ha dicho que el cambio que promete no será un mero relevo, sino «una limpieza a fondo» tras los casos de corrupción que al rodean Ejecutivo y al PSOE.
Ha insistido en que «Sánchez es el nexo político corruptor. La zona cero de la mayor corrupción de la democracia está en la Moncloa», ha recalcado.

El Gobierno está agotado, bloqueado e inhabilitado
Feijóo ha incidido en que el jefe del Ejecutivo eligió gobernar «a cualquier precio» y «España lleva tres años pagándolo» con una legislatura marcada por «escándalos, condenas, mordidas, muros, incompetencia, cárcel y promesas rotas» hasta llevar al país a un «deterioro progresivo que a estas alturas es imposible de ocultar».
En su opinión, el Gobierno esta «políticamente agotado, parlamentariamente bloqueado y éticamente inhabilitado por completo» y ha perdido el respaldo social. «Su distancia con la calle es sideral», ha dicho.
Así lo corroboran, a su entender, las «victorias incontestables» del PP y las «derrotas contundentes» del PSOE en las elecciones en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, que «no son una tendencia, son una sentencia».
«España ya ha cambiado de opinión y sólo falta que Sánchez cambie de domicilio», ha subrayado, una vez ha sido «cesado políticamente» además por el Congreso de los Diputados hace un mes, cuando votó a favor de su dimisión y la convocatoria de elecciones, la única «salida razonable y democrática» que le queda.
Feijóo ha puesto en valor las votaciones como esta última de su partido al lado de Vox y de Junts, que demuestran que el Ejecutivo se ha convertido en una «minoría de bloqueo», y ha lamentado que el resto de socios se hayan convertido en «cómplices de un gobierno corrupto».
Reconstrucción sobre los «escombros» de Sánchez
Tras este «fin de ciclo» de los gobiernos de Sánchez, ha prometido que se presentará a las elecciones para «reconstruir la nación, no para administrar sus escombros» y para que las instituciones recobren la decencia, el país funcione y que «trabajar valga la pena».
«Estamos preparados para acometer la reconstrucción nacional que necesita España desde el primer día de Gobierno», ha asegurado, tras lo que ha lamentado que las grandes reformas que necesita España siguen esperando, como la financiación autonómica y local, la estrategia frente a los riesgos naturales, la política energética o la seguridad.
Según ha dicho, Sánchez ha desaprovechado el ciclo económico más expansivo de las últimas décadas y no ha solucionado los grandes problemas, como los de la sanidad o la vivienda.
El balance de la legislatura:
— Partido Popular (@ppopular) July 22, 2026
❌ Lo peor es que han pasado tres años para olvidar.
✅ Lo mejor es que el cambio está más cerca. pic.twitter.com/4qG6j97owO
Muy tranquilo con la ‘prioridad nacional’
Preguntado por una futura alianza de gobierno con Vox, ha recordado que la mayoría de las encuestas, salvo las del CIS, sitúan al PP entre 30 y 40 escaños por encima del PSOE y ha apostado por un gobierno «muy sólido y muy fuerte».
Su relación con el líder de Vox, Santiago Abascal, es «correcta, fluida y cordial», no tiene ningún roce con él prácticamente desde las elecciones en Castilla y León y Andalucía y, con opiniones distintas, lo que hay es «un respeto mutuo» e interlocución cuando es necesario que los líderes de los dos partidos intervengan porque «alguna cosa se atasca».
La inclusión de la ‘prioridad nacional’ en la ley de presupuestos de la Comunidad Valenciana ha asegurado que le deja «muy tranquilo», porque lo pactado con Vox es ordenar el acceso a ayudas y subvenciones públicas de acuerdo con el arraigo y con el tiempo que se lleve censado en la comunidad, reglas que tienen también otras comunidades. EFE







