Madrid (EFE).- El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha citado como imputado el 10 de septiembre al exdirector de la Guardia Civil Leonardo Marcos en la causa en la que investiga a una presunta trama que supuestamente buscaba desestabilizar procedimientos judiciales que afectaban al PSOE y al Gobierno.
Pedraz atiende así una de las recientes peticiones que le formuló la acusación popular que coordina el PP, que solicitó imputar al antecesor de la actual directora, Mercedes González, también investigada, argumentando que los hechos investigados «responden a una actuación coordinada por la cúpula de la Guardia Civil».
En su escrito, el PP exponía que el exjefe de la UCO Rafael Yuste también denunció «presiones» procedentes del exdirector del cuerpo para que la unidad «se pusiera de perfil» en la investigación que una jueza de Badajoz dirigió contra el hermano del presidente del Gobierno.
El juez Pedraz ha programado la declaración de Marcos ya después del verano, tras un intenso julio de interrogatorios a imputados y testigos. Será el 10 de septiembre, un día después de que acudan a la Audiencia Nacional la gerente del PSOE, Ana María Fuentes, y el abogado Ismael Oliver, ambos también en calidad de investigados.
Con esta decisión, semanas después de imputar a la actual directora, Mercedes González, y a su número dos, el director adjunto operativo (DAO), Manuel Llamas, el juez otorga también la condición de investigado a Leonardo Marcos, que dirigió el instituto armado entre junio de 2023 y septiembre de 2024, cuando renunció por cuestiones personales.
Además de ellos, en esta causa están investigados la exmilitante socialista Leire Díez o los exdirigentes Santos Cerdán y Gaspar Zarrías, entre otros.
No dice nada por el momento el juez de otra de las peticiones que le formularon las acusaciones populares: que prohibiese a Mercedes González y a Manuel Llamas «ejercer cualquier facultad de mando» sobre la Unidad Central Operativa (UCO) y su departamento de delincuencia económica.
Cita como testigo al fiscal jefe de Badajoz
Por otra parte, el juez Pedraz ha citado como testigo, en la misma jornada, al fiscal jefe de Badajoz, José Luis Alonso Tejuca, después de que la acusación popular unificada pidiera profundizar en «las circunstancias relativas a la tramitación y archivo» de una denuncia formulada contra Leire Díez y «las comunicaciones mantenidas entre miembros de la Fiscalía General del Estado y la Fiscalía Provincial de Badajoz».
La acusación pidió al magistrado que diera este paso después de que el exnúmero dos de la Fiscalía General del Estado Diego Villafañe sostuviera, en su declaración como testigo, que se había remitido un informe al fiscal jefe de Badajoz sobre esta denuncia, aunque también negó que ordenase archivarla y sostuvo que no se archivó, sino que se remitió a Madrid, según indicaron a EFE fuentes jurídicas.
El juez pretende ahora dilucidar qué ocurrió con la denuncia contra Leire Díez y por ello pide además copia completa e íntegra del expediente, la denuncia original y toda la documentación que la acompañada, incluidos informes, borradores y anotaciones internas.
También reclama Pedraz una copia íntegra de todas las comunicaciones mantenidas entre fiscales, funcionarios o responsables del Ministerio Fiscal respecto a esta denuncia, incluyendo correos corporativos, notas internas o registros de llamadas.
Colaborador Guardia Civil declara
Un colaborador de la Guardia Civil ha declarado este miércoles ante el juez que la exmilitante del PSOE Leire Díez le pidió ayuda en nombre del «one», a quien identificó como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y señaló que estaba en contacto con la directora del cuerpo, Mercedes González.
Preocupado por quién era esa Leire Díez, contactó con el exasesor ministerial Koldo García, a quien conocía de la lucha antiterrorista. Este le dijo que era una persona del PSOE, sin cargo pero con poder, a quien todo el mundo en el partido cogía el teléfono, que trabajaba con Santos Cerdán y que podía tener acceso a Pedro Sánchez, informan a EFE fuentes jurídicas.
Una versión que este testigo, quien se ha presentado como colaborador del instituto armado, ha aportado este miércoles al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que investiga a una presunta trama dedicada a boicotear causas contra el PSOE o el Gobierno.
Él fue quien puso en contacto a Leire Díez con el comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba, investigado por recibir presuntas mordidas a cambio de dar protección a la trama del conocido como caso Koldo.
Leire Díez le pidió una reunión con el comandante
Según su declaración, Díez le pidió una reunión con el comandante y, tras hacer esa consulta a Koldo García, organizó un encuentro en un bar de un polígono industrial de Leganés (Madrid), de cuya ubicación informó a la exmilitante 45 minutos antes, aunque esta quería celebrarlo en el despacho del abogado Jacobo Teijelo -también investigado-.
El objetivo de Díez, según ha contado, era que este abogado defendiese a Villalba gratis a cambio de información sobre la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y el mando de esta unidad Antonio Balas, a quienes dijo querer desacreditar, añaden las fuentes.
Este colaborador, que había advertido a Villalba de que Díez podría pedirle algo ilícito, ha explicado que se encargó de poner cámaras junto a un equipo de seis personas -cinco hombres y una mujer- que no pertenecían a la Guardia Civil, y también retiraron los móviles a los asistentes. La idea, ha contado, era también grabar el audio, pero no lograron un sonido claro.
En el encuentro, Villalba habló de un destino en Roma, lo que según este colaborador era una forma de tender una trampa a la exmilitante socialista, con la meta de que las gestiones que se pudieran realizar al respecto dejasen un rastro.

Tras un segundo encuentro, la exmilitante pidió su móvil a este testigo diciéndole que tendría llamadas de la directora de la Guardia Civil y él la escuchó hablar con una mujer a quien llamó Mercedes, indican las fuentes.
Afirma que Leire Díez le inspiró miedo
Según su relato, Leire Díez sostenía que en Moncloa estaban enfadados porque no lograban atajar los casos judiciales y el director adjunto operativo no «tenía huevos» y afirmó que ella iba a nombrar a un nuevo DAO.
Villalba dio cuenta a la Guardia Civil de dichos encuentros, como también hizo el colaborador en un informe a verbal a la persona de la jefatura de información a quien reportaba, según ha declarado.
Cuando la exmilitante socialista pidió ayuda al testigo para convencer a Villaba, invocando al «uno», el testigo preguntó quién era, si Cristiano Ronaldo o Florentino Pérez, y Díez dijo que se trataba del presidente, aunque nunca se refirió a él como Sánchez, sino únicamente como Pedro o presidente.
Este testigo dio credibilidad a Leire Díez, quien, ha dicho, le inspiró miedo, según indican a EFE fuentes jurídicas.
Sánchez apela a la presunción de inocencia
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha apelado a la presunción de inocencia del exdirector de la Guardia Civil Leonardo Marcos, imputado en la causa en la que investiga a una presunta trama que supuestamente buscaba desestabilizar procedimientos judiciales que afectaban al PSOE y al Gobierno.
En una comparecencia ante los medios de comunicación tras mantener con el rey este miércoles en el Palacio de la Almudaina de Palma un despacho de trabajo de cerca de dos horas dentro de los encuentros que habitualmente celebran cada verano, Sánchez ha sido preguntado por la decisión del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que ha citado como imputado el 10 de septiembre a Marcos.
«Veremos en qué deriva toda esta causa», ha respondido el presidente del Gobierno.










