Madrid (EFE).- El Gobierno ha decidido restablecer este viernes, y en principio hasta el 7 de septiembre, los controles fronterizos con Italia después de que el Ejecutivo de este país rechazara levantar sus controles a los viajeros procedentes de España tras la entrada masiva de personas en Ceuta desde Marruecos.
Italia decidió efectuar esos controles el pasado 1 de agosto y España había pedido hoy a las autoridades italianas que levantaran sus controles antes de que acabara el próximo domingo o, de lo contrario, adoptaría medidas «proporcionales» para proteger los intereses y la dignidad de los ciudadanos españoles.
Los controles fronterizos, operativos a partir de las 00:00 horas de este sábado
Los controles fronterizos en España estarán operativos a partir de las 00:00 horas de este sábado, 8 de agosto, y consistirán en el control de identidad (documento de identidad o pasaporte) y nacionalidad de los viajeros y, en caso de nacionales de terceros estados, de permiso de residencia.
Estas medidas se practicarán de manera aleatoria y estarán en vigor hasta las 00:00 horas del próximo 7 de septiembre, salvo que cambien las circunstancias que motivaron su adopción, es decir, los controles italianos.
El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, había asegurado hoy que «no hay ningún motivo» para que Italia mantenga los controles en las fronteras aéreas y marítimas con España, y destacó que la crisis migratoria de Ceuta ya está «canalizada y reconducida».

Albares agregó que la mayor parte de las personas que entraron irregularmente a la ciudad española fronteriza con Marruecos habían sido devueltas y que ninguno de los migrantes que cruzó a Ceuta «ha alcanzado la península».
Meloni respondió que «no acepta ultimátums»
El ministro español confirmó también que tras la solicitud hecha por el Gobierno español al italiano para que rectificase y pusiera fin a los controles fronterizos, Italia respondió que mantendrá la suspensión del Acuerdo Schengen con España y los controles a viajeros procedentes de ese país.
En un comunicado publicado hoy también, el Ejecutivo de Giorgia Meloni también advirtió de que «no acepta ultimátums ni imposiciones extranjeras en materia de seguridad nacional y control de fronteras».
Y precisó que «solo cuando haya certeza de que no existirán riesgos para la seguridad ni el terrorismo en Italia, de que no habrá una nueva oleada y de que no habrá migrantes irregulares dirigiéndose a territorio europeo, se revisará la decisión anterior».
Hace justo una semana, Italia decretó la suspensión del acuerdo de libre circulación de personas Schengen con España por una cuestión de «seguridad nacional», ante la crisis migratoria de Ceuta, y está aplicando controles aleatorios en puertos y aeropuertos a viajeros procedentes de territorio español.
El pasado 30 de julio entraron irregularmente a Ceuta, principalmente a nado, unas 72.000 personas procedentes de Marruecos y al menos 82 de ellos murieron, según el Instituto de Medicina Legal de Ceuta.
Por su parte, Marruecos elevó a 14 las personas que perdieron la vida en territorio marroquí y a 236 los heridos. Algunas ONG aumentan la cifra total de muertos a 141, incluyendo también a la otra ciudad norteafricana española, Melilla.
La petición a Italia
La petición a Italia para que levantara los controles que ha impuesto a las personas procedentes de España fue hecha pública por el Gobierno tras la reunión telemática que mantuvo a primera hora de este viernes Sánchez con varios ministros para analizar la situación en Ceuta.
En un comunicado, el Gobierno lamentaba esa decisión que Italia puso en marcha el 1 de agosto advirtiendo de que afectaba a la movilidad de miles de pasajeros y generaba inseguridad jurídica en pleno periodo estival.
Añadía que los argumentos utilizados para adoptarla son «espurios» y no se ajustan a la verdad, ya que ninguno de los migrantes que accedieron de forma irregular a Ceuta pudo ni puede entrar libremente al espacio Schengen porque la ciudad autónoma tiene un régimen especial en el mismo.
Además, recordaba que Italia, según Frontex, es el estado miembro de la UE que más cruces irregulares ha registrado en los últimos años, con cifras que han llegado a duplicar las de España, y genera una carga adicional de la presión migratoria al resto de socios comunitarios.
Por todo ello, consideraba la medida injusta y pedía una rectificación, al tiempo que advertía de que si no lo hacía antes de que concluyera el próximo domingo, se vería obligado a adoptar medidas proporcionales.
Pero finalmente ha decidido adelantar la puesta en marcha de esos controles después de la respuesta dada por el Gobierno italiano en otro comunicado, en el que además de rechazar lo que califica de «ultimátum», aseguraba que no tenía intención alguna de revisar la decisión, al menos hasta el 15 de agosto.
Apostillaba además que no levantaría los controles en ningún caso hasta que se hayan eliminado por completo lo que considera riesgos para la seguridad y el terrorismo en Italia.









