Santiago de Compostela (EFE).- El líder del clan de los Fanchos, Rafael R.G., ha caído en la operación que desarrolló el pasado fin de semana la Policía Nacional en A Pobra do Caramiñal (A Coruña) y que permitió interceptar 1.410 kilos de cocaína, ha informado la Policía Nacional.
Los agentes detuvieron a tres hombres en esa actuación que se desarrolló la madrugada del sábado, entre ellos el cabecilla de los Fanchos, un clan vinculado a las actividades de tráfico de cocaína en la comarca gallega del Barbanza, especialmente en el entorno de Boiro y A Pobra.
Colaboración policial con EEUU
Los investigadores lo sitúan como el encargado de coordinar la recepción y custodia de la droga.
Él y los otros dos hombres fueron detenidos como supuestos responsables de los delitos de pertenencia a organización criminal y tráfico de drogas y este lunes al menos dos de ellos pasarán a disposición judicial en Ribeira (A Coruña).
Según explica la Policía en un comunicado, la investigación, que contó con la colaboración de la agencia norteamericana contra la droga, DEA, se inició el pasado jueves después de que los agentes tuvieran conocimiento de que dos embarcaciones habrían introducido una importante partida de cocaína a través de una playa de A Pobra do Caramiñal.

Las primeras informaciones de que disponía la Policía apuntaban a que el clan de los Fanchos se habría encargado de las labores relacionadas con la descarga y posterior custodia del estupefaciente.
Las pesquisas se centraron especialmente en el líder del clan y se establecieron distintos dispositivos para determinar su grado de participación y esclarecer los hechos.
El viernes comenzaron los movimientos
El viernes, los investigadores detectaron un primer movimiento que llamó especialmente su atención. De madrugada, a las 6:55 horas, observaron cómo un vehículo llegaba al domicilio del principal investigado y, poco después, una persona salía de la vivienda con una mochila y se introducía en el coche, cuyos ocupantes adoptaron numerosas medidas de seguridad para evitar ser seguidos o detectados.
La madrugada del sábado, el líder del clan, junto a otros dos hombres efectuó varios movimientos desde su domicilio hasta un cobertizo situado frente a su propiedad, muy próximo a la playa de O Conchido.
Los agentes observaron cómo los tres comenzaban a trasladar bultos de gran peso desde el cobertizo hasta otra vivienda situada en el mismo municipio y sospecharon que podría tratarse de paquetes de cocaína.
Ante esa evidencia, los policías procedieron a la detención de los tres implicados y al aseguramiento de la droga.
Tras los registros en el domicilio del principal investigado, el cobertizo y la tercera vivienda a la que habían sido trasladados los bultos, los agentes intervinieron 1.410 kilos de cocaína, 100 gramos de heroína, dinero en efectivo y otros efectos de interés para la investigación.










