Madrid (EFE).- La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha asegurado este martes que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) hizo en Ceuta la labor que le es «exigible» en relación a las entradas irregulares de migrantes y la compartió y analizó con las fuerzas de seguridad del Estado y la Delegación del Gobierno.
Robles se ha referido a la actividad del CNI y de los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas, el CIFAS, en su comparecencia en el Congreso para explicar la gestión de Gobierno en la crisis migratoria de Ceuta, donde se han desplegado algo más de 3.000 militares en apoyo a las fuerzas de seguridad.
Robles insiste en que el CNI avisó el día 29 de julio de la entrada de migrantes a Ceuta
La ministra ha insistido en el Congreso en que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) avisó el día 29 de julio a la Delegación del Gobierno en Ceuta de que había una convocatoria para la entrada irregular a nado de migrantes desde Marruecos.
Robles ha dado estas explicaciones en su segunda intervención en el Congreso para informar de la gestión del Gobierno en la crisis migratoria de Ceuta tras la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio.
La mayoría de los grupos, que ya en su primera intervención le han preguntado por si hubo o no un informe previo del CNI, han insistido en ello después de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, haya negado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que hubiera informe alguno que «atisbara» la entrada masiva de más de 80.000 migrantes en Ceuta. «¿Quién miente?», le han preguntado los diputados.
Robles ha indicado que los funcionarios del CNI, cuyos nombres no iba a revelar, informaron de esa convocatoria para entrar a nado «aprovechando una fiesta que se daba en el país vecino». «No me corresponde a mí hablar del país vecino», ha afirmado Robles, quien ha añadido también que ellos sabrán «lo que han hecho y lo que no han hecho. No me corresponde a mí, ni lo voy a hacer», ha zanjado.
Felicita a los servicios de inteligencia
Aunque en su primera intervención no se ha referido a la polémica sobre si el CNI advirtió al Gobierno de una posible entrada masiva, la ministra ha querido felicitar a los servicios de inteligencia y, «muy en particular» a «esos 25 miembros del Centro Nacional de Inteligencia que tienen su destino, su destino secreto, pero que prestan sus servicios y desarrollan su misión en Ceuta».
Según ha explicado, la labor de esos agentes es monitorizar a diario la situación en la zona desde múltiples perspectivas, como las relaciones con los países fronterizos, la situación geopolítica en el flanco sur, la actuación de las mafias organizadas, la utilización por estas de las redes, el incremento del terrorismo yihadista «y, obviamente, el desarrollo de la migración irregular atendiendo la situación de los países vecinos del Sahel».
También, aquellas actuaciones desestabilizadoras mediante amenazas híbridas realizadas por agentes internacionales.
«El deber de secreto legalmente impuesto, que es una garantía para su actuación, opera muchas veces como una losa al impedir que se pueda dar publicidad a las actuaciones que realizan», ha dicho Robles.

Pero ha añadido: «Ello no puede ser un obstáculo para decir claramente que operativamente en Ceuta nuestras fuerzas armadas, los servicios de inteligencia y obviamente el CNI realizaron la labor que competencialmente les era y es exigible y que compartieron y analizaron con las fuerzas de seguridad del Estado y con el personal de la Delegación del Gobierno», ha enfatizado.
Las dificultades en la frontera
Robles ha recordado que la velocidad de las comunicaciones digitales «amplía los retos y dificultades de policías de fronteras y de los servicios de seguridad e inteligencia para reaccionar a tiempo ante los intentos migratorios cuando estos se realizan masificadamente, es decir, en masa».
A ello se añade una realidad, según la ministra: «La dificultad de impedir material y físicamente, mediante la utilización de fuerza, esas avalanchas de cientos o miles de personas cuando entran».
No podrían evitarse -ha añadido- ni siquiera con la utilización mínimamente proporcional de material antidisturbios. «Y no digamos, obviamente, de otros medios armados. La tragedia, el número de muertos, sería incontable», ha concluido.
«Una autogestión de personas atraídas espontáneamente»
Robles ha atribuido la llegada masiva de migrantes a Ceuta desde Marruecos el día 30 a «una autogestión de individuos atraídos espontáneamente al perímetro por oportunidad y por mensajes en redes de una supuesta falta de obstáculos en el cruce de fronteras».
Esa es la conclusión de los expertos, ha explicado Robles en su comparecencia.
La ministra ha detallado un informe del Estado Mayor de la Defensa (EMAD) que constata que la crisis pasó por tres fases «con límites a veces difusos», pero que «se corresponden a situaciones de características muy concretas».
La primera fase, que el informe denomina «de migración concentrada» comprende el periodo que va desde la sentencia del Tribunal Supremo del pasado 8 de julio que rechazaba la devolución de migrantes que lleguen a nado a España, hasta la mañana del día 30 de julio.
Unos días, según Robles, de preparación y ejecución del cruce por mar realizado por un número de migrantes de varios centenares que poco a poco se fue incrementando a miles.
En la segunda fase, denominada «de asalto masivo» y que se sitúa a partir de las 11:00 horas del día 30 de julio, varias decenas de miles de personas cruzaron la frontera «dominados por una sensación de urgencia», ya que el análisis de las imágenes evidencia que la inmensa mayoría no estaban preparados, no habían planeado el cruce y aprovechaban una ventana de oportunidad.
La tercera fase, «el retorno masivo a Marruecos», empieza paulatinamente en el ocaso del 30 de julio cuando un elevadísimo número de personas, aproximadamente el 90% de los que entraron, constatan que la situación en Ceuta es difícilmente sostenible.
Robles admite que se llegó tarde a Ceuta: «Algo se habrá hecho mal»
Robles ha reconocido que se ha llegado tarde en Ceuta «porque la gente está sufriendo», así como también ha admitido que «algo se habrá hecho mal», por lo que ha pedido disculpas a los ciudadanos ceutíes.
La ministra ha afirmado que no cree en las narrativas sino en los hechos y, por ello, ha subrayado que si los ciudadanos de Ceuta se sienten abandonados, angustiados, solos y tristes, «es porque algo habremos hecho mal y eso hay que reconocerlo».
«Se lo he reconocido personalmente a ellos y lo reconozco en la sede de la soberanía popular porque nadie es perfecto», ha dicho Robles, quien ha insistido en pedir disculpas a los ceutíes, a los que ha trasladado su «apoyo total y absoluto».
«Por lo tanto, vuelvo a insistir: si se ha llegado tarde, que se habrá llegado tarde, que se ha llegado tarde porque la gente está sufriendo, mis disculpas, pero que nadie, ningún ministro de ningún Gobierno, de ningún lugar del mundo cuestione a Ceuta y a Melilla», ha subrayado.









