Madrid (EFE).- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha advertido este lunes de que no va a aceptar que se desmantele o debilite la sanidad pública ni va a permitir que este «patrimonio común» que pertenece a todos los españoles «acabe en el bolsillo de unos pocos».
Así lo ha destacado el jefe del Ejecutivo durante la presentación de la segunda fase del Plan Veo, que contempla ayudas de 100 euros para la compra de gafas y lentillas para menores de 16 años, y del que se han beneficiado ya 454.650 niños y adolescentes en los casi nueve meses que lleva en marcha.
Sánchez ha recordado que más de 700.000 menores en España sufren pobreza visual y se estima que uno de cada tres niños con malos resultados académicos podría tener un problema visual no diagnosticado que «dificulta precisamente su aprendizaje». «El principal problema que tenemos en nuestro país se llama desigualdad», ha subrayado.
Que la sanidad no dependa del bolsillo de cada uno
De ahí la puesta en marcha de esta iniciativa, que «no es una medida puntual o aislada», sino que forma parte de algo «mucho más grande, que es la salud de los españoles», en la que el Ejecutivo ha incrementado su inversión en los últimos 8 años con la incorporación de nuevos cribados neonatales, la ampliación de las edades de los programas de detección o la recuperación de la sanidad universal.
«No vamos a dejar que este sistema se debilite, no vamos a dejar que se desmantele y no vamos a aceptar que aquello que pertenece a todos los españoles», el estado del bienestar y la sanidad pública, «termine dependiendo del bolsillo de cada uno» y «acabe en el bolsillo de unos pocos».

En ello ha incidido también la ministra de Sanidad, Mónica García, que ha precisa que, «durante mucho tiempo, en muchas casas de este país, la pregunta nunca ha sido si el niño necesitaba gafas», sino «si ese mes se podían pagar».
Por eso, el Ministerio ha echado mano de Manolito Gafotas, el personaje literario creado por Elvira Lindo, para iniciar una campaña coincidiendo con el inicio del curso escolar porque este niño pertenece a una familia trabajadora de Carabanchel, «donde cien euros cuestan».
De esta premisa nació el Plan Veo en diciembre de 2025; desde entonces, se han adherido de 7.803 establecimientos de óptica, lo cual supone un 74,1 % del total, y 13.600 profesionales de óptica-optometría, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad.
Algo más de la mitad (56,3 %) de los 454.650 beneficiarios son chicas; por edades, el grupo mayoritario es el de 12-16 años (55,1 %), seguido del de 6-11 años (39,3 %) y el de 5 años o menos (5,6 %).
Lo que más han comprado las familias con los 100 euros de ayudas son gafas con lente graduada (89,1 %), y un 12,2 % han solicitado lentillas.
El principal problema que presentan los usuarios del Plan Veo es el astigmatismo (75 %), seguido por la miopía (53,4 %) y la hipermetropía (42,7 %); problemas de refracción como la ambliopía (ojo vago), la anisometropía y el estrabismo se identificaron en alrededor de un 1 % de las personas.
La inmensa mayoría accede al plan a través del profesional de óptica-optometría (76,6 %), seguido de un oftalmólogo del sistema sanitario público (14,2 %) y del privado (9,2 %).
Por comunidades, Andalucía registra el mayor número de expedientes (91.476), seguida de Cataluña (74.834) y la Comunidad de Madrid (64.096).
Aunque si se tiene en cuenta la población de 16 años o menos residente en las comunidades, las mayores tasas de acceso al Plan Veo por 10.000 habitantes son Galicia (742,8), Castilla y León (734,0) y Castilla- La Mancha (701,0).










