Madrid (EFE).- El Sindicato de Inquilinas de Madrid ha avisado este lunes de que la regulación de contratos indefinidos de alquiler es una medida «irrenunciable» de cara al real decreto sobre vivienda que el Gobierno prevé aprobar mañana en el Consejo de Ministros, y confía en que hay «fuerzas suficientes en la izquierda parlamentaria» para sacarlo adelante.
En declaraciones a los medios desde la acampada instalada desde el fin de semana en la Puerta el Sol, la portavoz de la organización Alicia del Río ha emplazado al Gobierno a incorporar al real decreto la totalidad del texto planteado por la entidad, que han venido a denominar real decreto Maricarmen.
Del Río ha considerado que la principal medida que debe contener la norma son los contratos indefinidos y la renovación automática de los alquileres mientras los inquilinos cumplan sus obligaciones, ya que, a su juicio, las fórmulas de prórroga serían insuficientes.
La acampada de Sol
«La medida que no se puede quitar son los contratos indefinidos», ha señalado la portavoz, que ha defendido que un inquilino que cumple con su parte del contrato no debería poder ser expulsado de su vivienda al finalizar este.
La representante del sindicato ha explicado que la organización continuará presionando hasta la reunión del Consejo de Ministros de este martes y después, en función del contenido del decreto, decidirá sus siguientes pasos.

Preguntada por la continuidad de la acampada en la Puerta del Sol, Del Río no ha concretado si se mantendrá después del martes y ha señalado que la protesta es una de las herramientas de movilización de las que dispone el sindicato.
«Eso no quiere decir que la acampada en concreto sea lo que vayamos a hacer o no, porque todo son herramientas», ha apuntado, tras recordar otras acciones desarrolladas por la organización durante los últimos años.
En este sentido, ha asegurado que el sindicato seguirá movilizándose para reclamar medidas sobre vivienda tanto si el decreto sale adelante como si considera que no responde a sus reivindicaciones.
Sobre la construcción de vivienda, Del Río ha rechazado que aumentar la oferta vaya a resolver por sí solo el problema del acceso al suelo residencial, y ha defendido que cualquier incremento de la construcción vaya acompañado de regulación del mercado, topes de precios y promoción de vivienda pública.








